CIUDAD DE MÉXICO, a 22 de septiembre de 2026.- México y Brasil abrieron una nueva etapa de trabajo conjunto en salud con un objetivo que toca directamente a sus poblaciones: mejorar el acceso a medicamentos, fortalecer la atención pública y desarrollar tecnología propia.
La agenda incluye producción de fármacos, transferencia tecnológica, regulación sanitaria, atención primaria, investigación científica y capacitación de personal de salud.
Los acuerdos retoman el Memorándum de Entendimiento firmado en abril de 2026, pero ahora buscan avanzar hacia proyectos más concretos.
Uno de los ejes principales es el abasto de medicamentos. Ambos países exploran formas de aumentar la producción local y compartir capacidades tecnológicas para reducir riesgos de desabasto y fortalecer sus sistemas sanitarios.
También se revisaron los modelos de atención pública y las estrategias para ampliar el acceso a consultas y tratamientos.
México puso sobre la mesa el desarrollo del Servicio Universal de Salud, que busca integrar las capacidades de distintas instituciones públicas para evitar que la afiliación sea una barrera al momento de solicitar atención.
Brasil, en tanto, destacó la posibilidad de aprovechar la dimensión de ambos países para impulsar producción propia de medicamentos y tecnologías sanitarias.
Lo que sigue
La tecnología se convirtió en otro de los puntos de la agenda. México propuso crear un comité bilateral dedicado a estudiar aplicaciones de Inteligencia Artificial en salud.
La cooperación también contempla investigación, capacitación de especialistas y transferencia de conocimiento entre instituciones de ambos países.
México y Brasil acordaron elaborar un plan de trabajo y crear un grupo encargado de revisar los avances de los compromisos.
Esto significa que varias de las propuestas todavía se encuentran en una etapa inicial y deberán traducirse en proyectos, calendarios y mecanismos específicos.
La agenda bilateral se desarrolla durante la visita a México del ministro brasileño de Salud, Alexandre Padilha, realizada este 21 y 22 de septiembre.
El siguiente paso será definir cómo se convertirán los acuerdos generales en acciones relacionadas con producción de medicamentos, nuevas tecnologías y acceso a los servicios públicos de salud.













