EPAZOYUCAN, Hgo., a 6 de agosto de 2026.- Tuvieron que pasar 17 años para que la histórica escultura de Santa Rosa de Lima fuera recuperada después de su robo. La pieza, creada en el siglo XVII, regresó a la capilla de Santa Mónica, donde volverá a ocupar un lugar en el retablo principal.
La imagen religiosa fue sustraída en 2007 y recuperada durante 2024 como resultado de la campaña #MiPatrimonioNoSeVende, impulsada por el Gobierno de México. Posteriormente, en marzo de 2025, ingresó a la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH para evaluar sus daños.

Santa Rosa y el Niño Jesús tenían daños
El paso del tiempo dejó huellas visibles en la escultura. Los especialistas encontraron dos grietas, desprendimientos en las capas decorativas y daños en la pintura original. Tanto Santa Rosa como el Niño Jesús habían perdido dos dedos cada uno, mientras que el brazo del infante estaba desprendido.
La restauración comenzó en marzo de 2026 y duró 10 semanas. Los expertos Érika Romo Hernández y Juan Ramírez Ponce restituyeron partes de la preparación, el dorado y la policromía, además de retirar resinas, clavos y materiales colocados durante reparaciones anteriores.
Una joya religiosa vuelve a su altar
La escultura mide 110 centímetros de alto, 42 de ancho y 33 de profundidad. Santa Rosa de Lima aparece con un velo negro, una túnica blanca con diseños vegetales dorados, un manto oscuro y una corona de flores. En uno de sus brazos sostiene al Niño Jesús.
Durante la entrega, autoridades del INAH señalaron que el regreso de la pieza representa un acto de justicia y reparación para la memoria de Epazoyucan. El instituto también llamó a la comunidad y a las autoridades religiosas a proteger sus bienes culturales, luego de destacar que más de 17 mil piezas han sido repatriadas mediante la campaña federal.














