Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 2 de agosto de 2026.– A unas horas de la presentación del V Informe de Gobierno de Layda Sansores San Román, la Plaza de la República estrenó un nuevo símbolo: “Guardián de la Selva”, una monumental escultura de jaguar instalada en uno de los espacios públicos más reconocibles de la capital campechana.
La pieza está inspirada en el jaguar, uno de los símbolos utilizados por la actual administración estatal y una especie representativa de la riqueza natural de Campeche, entidad que alberga extensas zonas selváticas dentro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul.
La ceremonia de develación contó con la participación de la Orquesta Sinfónica de Campeche. Desde su instalación, la nueva escultura generó opiniones entre ciudadanos, especialistas y visitantes.
El Águila muestra deterioro
La instalación del “Guardián de la Selva” también colocó la atención sobre otro elemento ubicado a escasos metros: el histórico Monumento al Águila, concebido durante la década de 1960 por el arquitecto Joaquín Álvarez Ordóñez como parte del conjunto cívico de la Plaza de la República.
Mientras la nueva escultura ocupa un espacio dentro de la plaza, el Monumento al Águila presenta fracturas visibles y desgaste en su estructura, además de falta de mantenimiento.
La pieza forma parte del patrimonio arquitectónico moderno de Campeche y se encuentra bajo protección del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
El contraste entre ambos monumentos resulta visible en el mismo espacio público: una escultura recién instalada comparte la Plaza de la República con una obra histórica que muestra signos de deterioro.
Plaza de la República sufrió modificaciones
El entorno de la plaza también registra cambios respecto al proyecto arquitectónico original. El basamento en forma de “V”, concebido por Álvarez Ordóñez para integrar visualmente el conjunto cívico, fue sustituido años atrás por una estructura circular con luminarias contemporáneas.
Especialistas han señalado que la Plaza de la República constituye un conjunto arquitectónico integral, por lo que las intervenciones deben considerar los elementos históricos existentes y los criterios de conservación patrimonial.
La plaza ocupa además un punto estratégico frente al malecón de la ciudad y forma parte del entorno urbano cercano al Centro Histórico de San Francisco de Campeche, inscrito desde 1999 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El jaguar, nuevo protagonista
La nueva escultura incorpora a este espacio público la figura del jaguar, especie estrechamente vinculada con el patrimonio natural de Campeche y presente en las zonas selváticas del estado.
Campeche cuenta con extensas áreas de selva protegida, entre ellas la Reserva de la Biosfera de Calakmul, región que forma parte de los esfuerzos para conservar esta especie y su hábitat.
La instalación del “Guardián de la Selva” ocurre además en un contexto en el que el Gobierno del Estado ha utilizado al jaguar como uno de los símbolos de identidad de su administración.

Dos monumentos comparten un mismo espacio
La presencia de ambas piezas deja una imagen contrastante en la Plaza de la República. Por un lado, el recién instalado “Guardián de la Selva”; por otro, el Monumento al Águila, una obra histórica que presenta fracturas y desgaste.
La convivencia de ambos elementos coloca nuevamente sobre la mesa la conservación de las obras que forman parte del patrimonio arquitectónico de Campeche, al tiempo que nuevos símbolos se incorporan a uno de los espacios públicos más representativos de la ciudad.
En el corazón de la capital campechana, el nuevo jaguar y el histórico Águila comparten ahora la Plaza de la República, dos piezas de épocas distintas que concentran la mirada sobre la transformación y conservación de un espacio ligado a la historia urbana de Campeche.














