Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp; 15 de marzo de 2026.— El tanque está vacío. No hay ruido de bombas ni presión en las tuberías, solo el eco dentro de una estructura que debería estar recibiendo miles de litros de agua por segundo para abastecer a la capital campechana.
Así luce hoy el sistema del acueducto Hobomó–Campeche, una obra federal iniciada durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto que, a casi una década de su inauguración, sigue sin operar.
Durante un recorrido con medios en la Galería Filtrante de Chiná, autoridades del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Campeche (SMAPAC) mostraron el punto donde debería llegar el agua proveniente de los 15 pozos de la batería de Hobomó.
El resultado fue contundente: el tanque receptor está completamente vacío.
“Este es el tanque donde debería recibirse el agua de los 15 pozos de Hobomó. Como pueden ver, no hay agua porque el sistema no está funcionando”, explicó el director de SMAPAC, Fernando Quijano Ramírez, mientras los reporteros observaban la estructura sin operación.
Una obra que nunca llegó a funcionar
El acueducto fue concebido como la solución al crecimiento de la ciudad de Campeche. La infraestructura contempla pozos con capacidad estimada de 45 litros por segundo, que deberían concentrar el agua en una planta de rebombeo y enviarla a un tanque de cambio de régimen para su distribución hacia la ciudad.
Sin embargo, en la práctica el sistema permanece detenido.
De acuerdo con autoridades municipales, la obra nunca fue formalmente recepcionada por el Ayuntamiento, por lo que la responsabilidad de concluirla y ponerla en operación corresponde al Gobierno del Estado, que recibió el proyecto tras su entrega federal.
El vocero del Ayuntamiento de Campeche, Adolfo Ceballos Tenorio, señaló que la infraestructura presenta diversas carencias técnicas que impiden su funcionamiento.
Durante la inspección se observó que faltan cuchillas en transformadores, medidores eléctricos y parte de la infraestructura energética, lo que impide activar los equipos de bombeo.
“Los pozos se ven bien por fuera, pero no cuentan con la infraestructura eléctrica completa. Sin energía no se puede bombear agua hacia el tanque”, explicó.
La situación contrasta con versiones difundidas recientemente por autoridades estatales, quienes aseguraron que el sistema ya estaba operando e incluso difundieron videos con pruebas de agua.
No obstante, personal de SMAPAC aclaró que esas imágenes corresponden a pruebas realizadas entre noviembre y diciembre, cuando el agua llegó turbia debido a que la tubería había permanecido años sin uso.
Durante esas maniobras también se detectaron filtraciones en el tanque receptor y fugas en el sistema de desagüe, que incluso afectaron a vecinos cercanos.

La ciudad crece, pero el agua no
Mientras el sistema Hobomó sigue sin operar, la capital campechana continúa dependiendo de dos fuentes históricas de abastecimiento:
- la Galería Filtrante de Chiná, con más de 30 años de operación
- la batería de pozos Santa Rosa, con más de 20 años en servicio
Ambos sistemas fueron diseñados para una población mucho menor a la actual.
El resultado ya se refleja en el suministro: durante la temporada de estiaje, los niveles de agua disminuyen considerablemente, provocando reducciones superiores al 50% en la presión del servicio en diversas colonias.
“Hace tres décadas la ciudad era mucho más pequeña. Hoy somos muchos más repartiéndonos la misma agua”, explicó Quijano Ramírez.
Nuevas tuberías… la misma agua
Ante el crecimiento urbano, el Ayuntamiento ha comenzado a reforzar la infraestructura de distribución.
El director de Obras Públicas municipal, Óscar Alberto Borges Sansores, informó que actualmente se ejecutan obras como:
- Nuevas líneas de distribución en Morelos y Resurgimiento
- Sustitución de tubería de 24 pulgadas en la avenida López Portillo
- Rehabilitación de infraestructura hidráulica en distintos sectores
Además, el Gobierno Federal construye una línea de conducción de 36 pulgadas desde Chiná hacia el cárcamo del SMAPAC.
Sin embargo, advirtió que todas estas inversiones serán insuficientes si el acueducto Hobomó no entra en operación.
“Podemos tener las mejores tuberías, pero si no hay más agua seguiremos distribuyendo la misma cantidad de hace 20 años”, señaló.

El riesgo de crecer sin agua
El problema adquiere mayor dimensión ante los proyectos de expansión urbana.
Borges Sansores cuestionó cómo se abastecerán las 10 mil viviendas del programa federal Casas del Bienestar si no se incrementa la disponibilidad de agua.
“Si hoy tenemos problemas de presión, con diez mil casas más la situación va a empeorar. La gente que hoy tiene agua podría empezar a tener problemas”, advirtió.
Debido a la falta de capacidad en el sistema, SMAPAC ha tenido que negar factibilidades de agua a nuevos desarrollos habitacionales.
Cuatro años de promesas
Autoridades municipales señalaron que desde hace al menos cuatro años se ha anunciado reiteradamente que el sistema Hobomó entrará en operación, sin que esto ocurra.
Actualmente, la conclusión de la obra eléctrica necesaria para activar el acueducto podría tardar hasta octubre, además de que aún faltan pozos por perforar y equipamiento por instalar.
Mientras tanto, el tanque que debería abastecer a miles de campechanos permanece vacío.
Un silencio hidráulico que refleja la urgencia de poner en funcionamiento un proyecto diseñado precisamente para evitar la crisis hídrica que hoy enfrenta la capital del estado.
Y que, hasta ahora, no ha dado una sola gota.












