Ciudad de México, a 3 de marzo de 2026.— En un acto que combinó historia, pasión futbolera y orgullo nacional, el trofeo de la Copa Mundial de Fútbol 2026 llegó este martes 3 de marzo al Palacio Nacional tras la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum. El ícono dorado del deporte mundial concretó su arribo con la presencia del exfutbolista brasileño Bebeto, campeón del mundo con Brasil en 1994 y uno de los grandes referentes del fútbol de los años noventa.
La ceremonia, señalada como un momento simbólico en la previa al Mundial, tuvo un giro emotivo cuando Bebeto puso el trofeo en manos de la mandataria. A petición de los organizadores del evento, Claudia Sheinbaum cargó y levantó el trofeo frente a cámaras y asistentes en una pose que evocó la gloria deportiva y el espíritu competitivo que vivirán millones de aficionados en junio y julio de este año.
El legendario exdelantero brasileño, con su presencia, no solo aportó brillo internacional al acto, sino que reforzó la conexión histórica entre dos grandes pasiones futbolísticas de América: Brasil y México.

Regalo especial
Además del trofeo, la Presidenta recibió del presidente de la FIFA una bufanda conmemorativa del Mundial 2026 y una reproducción en miniatura del trofeo, símbolos de amistad y cooperación entre la organización mundial del fútbol y el Gobierno mexicano como parte de las celebraciones rumbo al torneo.
El evento también sirvió para recordar que México será sede del Mundial de Fútbol por tercera ocasión en su historia —después de 1970 y 1986— un hito que reafirma su lugar central en el mapa del fútbol mundial y la expectativa que genera entre aficionados locales e internacionales.
Este acto marca un hito simbólico en la cuenta regresiva a 100 días del inicio del torneo, el cual arrancará oficialmente el próximo 11 de junio de 2026 en la Ciudad de México. Hasta entonces, el trofeo seguirá su ruta de exhibición para acercar la emoción mundialista a distintos rincones del país.













