Por Staff:
CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO, a 25 de septiembre de 2026.— Apenas dos semanas después de haber cambiado su color oficial del rosa mexicano al lila, el Instituto Nacional Electoral (INE) volvió a modificar su imagen institucional para adoptar el gris como tono predominante, una medida que busca reflejar neutralidad e imparcialidad como árbitro electoral. La decisión fue aprobada por la Junta General Ejecutiva (JGE) mediante una modificación al Manual de Identidad Institucional.
Modificación cromática sin consulta a consejeros
La nueva paleta cromática, que incluye tonos grises como colores principales además de gris Oxford, negro, beige y blanco para textos, entró en vigor de forma obligatoria en todas las oficinas centrales y en la estructura descentralizada del organismo, abarcando inmuebles, módulos, vehículos, uniformes y escenografías.
No obstante la rapidez del ajuste, la medida generó desconcierto debido a que la decisión de la JGE —encabezada por Guadalupe Taddei y conducida en la sesión por el encargado de despacho de la Secretaría Ejecutiva, Roberto Félix— no fue consultada a la mayoría de los consejeros electorales.
Críticas por falta de impacto presupuestal y errores técnicos
Durante la sesión de la JGE, el titular del Órgano Interno de Control del INE, Víctor Hugo Carvente Contreras, reprochó la convocatoria urgente y expresó duras críticas ante la falta de un análisis sobre el impacto presupuestal que implicará la modificación.
El funcionario señaló que no se advierte la compatibilidad de la medida con los principios de austeridad y disciplina presupuestaria, ya que al establecerse una aplicación gradual se desconoce el costo total que generará el cambio ni si se realizó un inventario previo de los materiales y bienes existentes para evitar erogaciones innecesarias. Asimismo, advirtió sobre la presencia de inconsistencias cromáticas, deficiencias tipográficas y códigos incorrectos en el proyecto aprobado.















