Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 5 de enero del 2026.- El presidente de la Unión de Panaderos y delegado de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (CANAINPA) en Campeche, Rafael Antonio Medina Balán, informó que la llegada del Frente Frío favoreció un incremento de hasta 25 por ciento en la venta del pan grande durante el cierre de año, particularmente los días 24 y 31 de diciembre de 2025, lo que representó un alivio económico para el sector.
Detalló que el consumo del tradicional “pan grande”, especialmente el pan de huevo, forma parte de las costumbres arraigadas de las familias campechanas, quienes lo incluyen principalmente en la cena de Año Nuevo, lo que mantiene activa la demanda en las panaderías locales durante la temporada invernal.
Medina Balán señaló que las condiciones climáticas continúan favoreciendo la convivencia familiar y el consumo de la tradicional Rosca de Reyes, descartando incrementos en los precios a pesar del aumento relativo en la canasta básica. Precisó que la rosca chica se mantiene entre 250 y 280 pesos, la mediana entre 260 y 290 pesos, y la grande entre 360 y 400 pesos.
Indicó que el sector panadero mantiene expectativas positivas de ventas del 3 al 7 de enero del presente año, periodo clave para la economía de los pequeños y medianos negocios dedicados a la elaboración de pan artesanal en el estado.
La Unión de Panaderos cuenta actualmente con 60 integrantes, con la expectativa de que más productores se sumen en los próximos meses.
Mega rosca para poblaciones
Como parte de las primeras acciones de labor social de su gestión al frente de la CANAIMPA, y en coordinación con la presidenta de la organización Más Vida Más Familia, Nicteha Aguilera Silva, anunció que el próximo 6 de enero se regalará una mega rosca de 60 metros en las comunidades de Mayatecún, Kesté y Ketzal.
Finalmente, Antonio Medina hizo un llamado a las familias campechanas a consumir pan local, subrayando que esta práctica fortalece la economía regional y apoya directamente a los productores artesanales, en contraste con el pan de los supermercados, a los que calificó como una competencia desleal para el sector panadero tradicional.













