Por Karina Gómez
CALKINÍ, Camp., a 09 de febrero de 2026.- Como parte de su migración estacional, bandadas de pelícanos blancos americanos (Pelecanus erythrorhynchos) han comenzado a arribar a la zona costera de Isla Arena, consolidando este punto del litoral campechano como un sitio estratégico para el descanso, alimentación e invernada de aves migratorias provenientes de Norteamérica.
De acuerdo con información de organismos especializados en conservación de aves y estudios ornitológicos, el pelícano blanco americano se reproduce durante la primavera y el verano en lagos, ríos y humedales interiores del centro-norte de Estados Unidos y Canadá, donde forma grandes colonias de anidación. Con la llegada del otoño, estas poblaciones inician una migración de largo alcance hacia el sur del continente para evitar las bajas temperaturas.
Durante este desplazamiento, las aves recorren miles de kilómetros utilizando corrientes térmicas y rutas migratorias definidas que incluyen la península de Yucatán y la costa del Golfo de México, donde encuentran condiciones climáticas favorables y abundancia de alimento. Campeche forma parte de estos corredores migratorios gracias a la presencia de humedales costeros, esteros y zonas someras con alta disponibilidad de peces.

Indicador positivo
Habitantes y visitantes han reportado la presencia de los pelícanos blancos descansando en bancos de arena y alimentándose de manera colectiva, un comportamiento característico de la especie. A diferencia del pelícano café, más común en costas abiertas, el pelícano blanco se distingue por su mayor tamaño, plumaje claro y su técnica de pesca cooperativa, mediante la cual varios individuos acorralan a los peces en aguas someras.
Especialistas consideran que la llegada anual de estas aves es un indicador ambiental positivo, ya que su permanencia depende directamente de la calidad del agua y la conservación de los ecosistemas costeros. Asimismo, advierten que la degradación de humedales, la contaminación y la alteración de zonas de descanso podrían afectar estas rutas migratorias.
La presencia del pelícano blanco americano reafirma a Isla Arena no solo como un atractivo natural, sino como un espacio clave para la conservación de la biodiversidad, subrayando la importancia de proteger los ecosistemas que conectan a Campeche con las grandes rutas migratorias del continente.













