Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 30 de septiembre de 2026.— Un perro con una lesión severa en el cráneo y daño neurológico irreversible murió después de sufrir una infestación de gusano barrenador. Autoridades ministeriales iniciaron una investigación y advirtieron que negar atención veterinaria a un animal cuya vida corre peligro puede constituir un delito, con penas de hasta cinco años de prisión.
Denuncia moviliza a agentes ministeriales
Un caso de presunto maltrato y abandono animal movilizó a agentes ministeriales después de que una denuncia al número de emergencias 911 alertó sobre un perro con una grave herida en el cráneo y un avanzado deterioro en su estado de salud.
Tras recibir el reporte, la denunciante notificó al vicefiscal Alexandro Brown, quien instruyó la intervención inmediata de agentes adscritos a la Vicefiscalía General de Delitos contra Animales, Ambiente y Ecosistemas. Los elementos acudieron al lugar señalado y localizaron al canino.
Ante la gravedad de las lesiones, las autoridades trasladaron al animal para que recibiera atención veterinaria. La valoración médica reveló que presentaba una infestación severa de gusano barrenador en la cabeza, la cual provocó daños extensos en los tejidos y afectaciones en el cerebro.
Daño neurológico sin recuperación
El estado del perro evolucionó hasta causar necrosis severa, daño neurológico irreversible y pérdida total de calidad de vida. Debido a que no existían posibilidades de recuperación, el médico veterinario recomendó aplicar la eutanasia humanitaria para evitar que continuara el sufrimiento.
Durante las primeras indagatorias, los agentes ministeriales solicitaron información a vecinos de la zona. Sin embargo, algunos se negaron a colaborar por temor y señalaron, de manera presunta, que la propietaria era una “bruja”.
Más allá de estas versiones, las autoridades deberán establecer qué ocurrió con el animal, quién tenía la responsabilidad de cuidarlo y si existió una omisión deliberada de atención veterinaria ante el deterioro de su salud.

Fiscalía determinará posibles responsabilidades
La autoridad ministerial informó que integrará la correspondiente carpeta de investigación con los datos y elementos recabados para determinar responsabilidades y, si existen pruebas suficientes, presentar el expediente ante un juez de Control.
El caso vuelve a colocar bajo atención el maltrato, el abandono y la omisión de cuidados hacia los animales, en especial cuando las personas responsables saben que una mascota se encuentra gravemente enferma o lesionada y no solicitan ayuda profesional.
La autoridad recordó que negar atención veterinaria a un animal puede constituir un delito. Las sanciones pueden aumentar cuando la omisión pone en riesgo su vida o le causa sufrimiento grave.
Propietaria podría recibir multa y prisión
De acuerdo con la información proporcionada, si las autoridades acreditan su responsabilidad, la propietaria podría enfrentar una multa superior a 35 mil pesos y hasta cinco años de prisión, conforme a las disposiciones legales aplicables.
El caso también representa un llamado a denunciar de manera oportuna cualquier situación de maltrato o abandono animal, pues un reporte a tiempo puede evitar que una lesión avance hasta causar daños irreversibles o la muerte.














