Por Karina Gómez
CALKINÍ, Camp., a 27 de abril de 2026.— Entre cantos, rezos y un profundo sentido de identidad, Bécal dio inicio a uno de sus momentos más emblemáticos: la Feria del Sombrero 2026, cuya apertura estuvo marcada por la tradicional bajada de la Virgen de la Natividad, símbolo espiritual de la comunidad.
La ceremonia, realizada en la parroquia principal y encabezada por el presbítero Marcelino May Canul, reunió a decenas de familias que presenciaron con fervor el descenso de la imagen mariana, un acto que representa cercanía, protección y renovación de la fe.
Este ritual, celebrado el último domingo de abril, marca el inicio de un ciclo donde la devoción religiosa se entrelaza con la vida social, cultural y turística de esta comunidad reconocida como la capital del sombrero maya.
Durante la homilía, se elevaron plegarias por la paz y el éxito de las festividades, en un ambiente cargado de solemnidad y tradición, acompañado por cánticos que reflejan la herencia cultural viva de generaciones.
A partir de este momento, el templo se convierte en el centro de la vida comunitaria, al recibir a gremios, familias y visitantes que participan en rosarios, ofrendas y celebraciones religiosas.
Más allá de la fe, Bécal destaca por su riqueza artesanal, especialmente en la elaboración del sombrero de jipi, una tradición ancestral que se desarrolla en cuevas naturales, donde las condiciones permiten trabajar la fibra con gran precisión.
La feria, que se celebrará del 29 de abril al 3 de mayo, se consolida como una plataforma donde convergen tradición, identidad y economía local, con actividades que incluyen exposiciones, gastronomía y eventos culturales.
Así, con la Virgen de la Natividad al alcance del pueblo, Bécal reafirma su esencia como un destino donde fe, cultura y orgullo maya se entrelazan para ofrecer una experiencia auténtica.













