CIUDAD DE MÉXICO, 21 de abril de 2026.– El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, Iván Escalante, afirmó que no existe justificación para un incremento en el precio de la tortilla, al señalar que los costos de insumos clave y energéticos se mantienen bajo control como parte de la estrategia del gobierno federal.
El funcionario explicó que, como ha señalado la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el precio del maíz se encuentra en niveles bajos, mientras que también se ha contenido el costo de los combustibles, particularmente la gasolina.
Este contexto, dijo, forma parte de una política integral orientada a evitar incrementos en productos básicos, incluida la tortilla y otros artículos de la canasta básica.
Incremento mínimo en tortillerías
De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor, el precio promedio del kilo de tortilla en tortillerías —elaborada tradicionalmente con maíz nixtamalizado— se ubica en 24.27 pesos.
Entre el 1 de enero y la segunda semana de abril de 2026, el aumento ha sido de apenas 30 centavos, al pasar de 23.90 a 24.27 pesos, resultado de un monitoreo en alrededor de 600 establecimientos.
Ante este comportamiento, Escalante advirtió que incrementos de entre dos y cuatro pesos en el kilo de tortilla carecen de lógica, dado que la variación registrada es mínima y no responde a presiones en los costos de producción.
Tortilla en autoservicios
En el caso de la tortilla comercializada en tiendas de autoservicio, el precio promedio se mantiene en 13.96 pesos por kilogramo, con una ligera variación respecto a los 13.91 pesos registrados a inicios de año.
Según el procurador, este segmento también muestra estabilidad en sus precios, con fluctuaciones menores sin tendencia al alza.
Acuerdos con productores y cadenas comerciales
El titular de Profeco destacó que recientemente la presidenta sostuvo reuniones con empresarios, representantes de supermercados y actores de la cadena productiva, donde se estableció un compromiso para mantener la estabilidad en el precio de la tortilla.
Finalmente, Escalante subrayó que el objetivo es dar certidumbre a las familias mexicanas, reiterando que no hay condiciones económicas que justifiquen aumentos significativos en este producto básico, y que las autoridades continuarán vigilando el mercado para evitar abusos.













