Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 21 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su solidaridad con las víctimas del ataque en Teotihuacán y aseguró que el gobierno federal ya trabaja para evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir en zonas arqueológicas del país.
Durante la conferencia matutina, la mandataria lamentó lo ocurrido y enfatizó que la prioridad es atender a los afectados y reforzar la seguridad, tras un episodio que calificó como sin precedentes en estos espacios históricos.
En ese contexto, reconoció que la ausencia de filtros de seguridad como arcos detectores permitió el ingreso del agresor, lo que obliga a replantear la protección en estos sitios.
El gobierno federal anunció un despliegue mayor de la Guardia Nacional, así como la revisión de protocolos y el fortalecimiento de la vigilancia, incluyendo herramientas tecnológicas y monitoreo estratégico.
“Ahora que se presenta esta situación, obviamente, como autoridad tenemos que decir: tiene que haber mayores revisiones para que ninguna persona entre con arma de fuego a un sitio arqueológico a algún lugar público”, expresó.
Sheinbaum reiteró que el ataque fue un caso aislado, pero admitió que marca un punto de inflexión en la seguridad de los destinos culturales de México.
¿Quién era el tirador?
El atacante del tiroteo registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, un hombre de 27 años, quien actuó en solitario y abrió fuego contra turistas desde la Pirámide de la Luna, dejando como saldo una mujer canadiense muerta y al menos 13 personas heridas. Tras el ataque, el agresor se suicidó en el lugar, de acuerdo con los primeros reportes oficiales.
Las investigaciones revelan que el sujeto planeó el ataque con anticipación, visitó previamente el sitio y portaba un revólver calibre .38, además de material vinculado a la masacre de Columbine, lo que refuerza la hipótesis de un perfil “copycat” o imitador.
Autoridades también señalaron que presentaba problemas psicológicos y que llevaba consigo escritos con referencias a hechos violentos, lo que apunta a una radicalización individual como posible detonante del ataque.













