CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de marzo de 2026.— Luego de que el precio del diésel —combustible utilizado principalmente por camiones de carga— alcanzara niveles cercanos a los 30 pesos por litro en distintas regiones del país, el Gobierno federal acordó con gasolineros establecer un tope voluntario de alrededor de 28.50 pesos por litro de diésel para contener su impacto en la economía.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el incremento en este combustible se registró a pesar de los apoyos fiscales vigentes, lo que llevó a su administración a dialogar con el sector gasolinero para evitar mayores afectaciones en los precios.
El diésel es un insumo clave para el transporte de mercancías en todo el país, por lo que su encarecimiento repercute en la distribución de productos y, en consecuencia, en el costo de bienes y servicios que consumen las familias.
En este contexto, el gobierno busca que el precio del combustible no influya en la inflación, especialmente en un escenario donde el precio internacional del petróleo muestra una tendencia al alza.
La administración federal indicó que continuará revisando el esquema junto con el sector gasolinero, con el objetivo de lograr una reducción adicional en el costo del diésel y evitar presiones en el gasto cotidiano.













