Por Karina Gómez
San Francisco de Campeche, Camp., a 29 de diciembre del 2025.- La historia de la campechana Julia Cruz, una de las dos sobrevivientes del desplome del avión de la Marina en las inmediaciones de Galveston, Texas, se ha convertido en un testimonio de esperanza y solidaridad humana. La campechana se reencontró con Sky Decker, el ciudadano estadounidense que arriesgó su vida para rescatarla de entre los restos de la aeronave, en un encuentro cargado de gratitud.
Julia, originaria del municipio de Escárcega, del estado de Campeche, ya respira por sí misma y se reporta estable, de acuerdo con el último parte médico. Su recuperación representa un avance significativo tras el accidente ocurrido la tarde del lunes, alrededor de las 18:30 horas, en la bahía Oeste de Galveston, que conmocionó tanto a México como a Estados Unidos.
Como parte del acompañamiento médico y humano, el director médico de la Fundación Michou y Mau, Yannick Nördin, visitó también a la segunda sobreviviente, la enfermera Miriam Rosas Padilla, originaria de Zapopan, Jalisco, quien presenta una evolución favorable. La fundación ha brindado apoyo especializado y seguimiento cercano a las víctimas.
Nördin arribó a Galveston el miércoles 24 de diciembre acompañado de Edward de la Cruz, esposo de Julia y padre del pequeño Federico, de apenas dos años de edad, quien lamentablemente perdió la vida en el accidente. La presencia de la familia ha sido clave en el proceso de recuperación emocional y física de la sobreviviente.
Víctimas mortales
La tragedia cobró la vida de los marinos Víctor Rafael Pérez Hernández, Juan Iván Zaragoza Flores y Guadalupe Flores Barranco, así como del médico Juan Alfonso Adame González y del niño Federico Efraín. Sus nombres hoy son recordados con respeto y dolor, mientras sus familias reciben muestras de solidaridad de ambos lados de la frontera.
En medio del luto, el gesto valiente de Sky Decker y la fortaleza de las sobrevivientes reafirman el valor de la empatía y la acción desinteresada en los momentos más críticos. Una historia marcada por la pérdida, pero también por la humanidad que emerge cuando más se necesita.













