Por Karina Gómez
CALAKMUL, Camp., 20 de marzo de 2026.— Lo que comenzó como una tranquila visita entre vestigios mayas terminó por convertirse en una experiencia inolvidable para un grupo de turistas en la zona arqueológica de Balamkú, donde el potente sonido de un mono aullador rompió de forma abrupta la calma de la selva.
El estruendoso grito, captado en video por los propios visitantes, provocó una mezcla de asombro, curiosidad y nerviosismo, debido a su intensidad, que algunos compararon con efectos propios de películas de suspenso. Pese al sobresalto inicial, el momento no pasó de ser una muestra del dinamismo natural que envuelve a este sitio arqueológico.
Naturaleza viva en la selva maya
Lejos de representar un riesgo, el sonido forma parte del ecosistema que rodea a Balamkú, un enclave que no solo resguarda un importante legado de la civilización maya, sino que también alberga una rica diversidad de especies silvestres. Entre ellas destaca el mono aullador, reconocido por emitir uno de los sonidos más potentes del reino animal.
Este tipo de encuentros refuerza el valor de Campeche como un destino turístico integral, donde la riqueza histórica y la biodiversidad convergen para ofrecer experiencias fuera de lo común. En este caso, lo que para algunos fue un susto momentáneo, terminó transformándose en una anécdota memorable en medio del misterio de la selva.
Llamado al respeto ambiental
Autoridades y guías locales reiteraron la importancia de recorrer estos espacios con respeto y conciencia ambiental, al recordar que cada especie y cada sonido forman parte de un patrimonio natural invaluable que da identidad a la región.













