Por Staff
CANCÚN, Q. Roo, a 20 de marzo de 2026.- El Gobierno de México intensificará las investigaciones para determinar por qué el sargazo llega principalmente a las costas de Quintana Roo, Yucatán y parte de Campeche, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al reconocer que aún no existe una explicación definitiva sobre el origen y comportamiento de este fenómeno.
La mandataria señaló que, además de contener la macroalga, se trabaja en identificar sus causas desde el origen, con el apoyo de especialistas y centros de investigación, ya que el arribo masivo al Caribe mexicano responde a factores complejos y aún no totalmente comprendidos.
“Las causas de por qué llega el sargazo a Quintana Roo, Yucatán y una parte de Campeche no se conoce muy bien. Hay muchas investigaciones científicas relacionadas con ello (…) pero mientras tanto tenemos que detenerlo para facilitar la llegada del turismo”, dijo.
De acuerdo con estudios científicos, el incremento del sargazo está relacionado con el cambio climático, el calentamiento del mar y la contaminación, condiciones que favorecen su proliferación acelerada en el Atlántico.
Sin embargo, su llegada a las costas del sureste mexicano depende también de corrientes marinas, vientos y condiciones oceánicas, que arrastran la macroalga desde el llamado cinturón del Atlántico hasta el Caribe, impactando especialmente a Quintana Roo, y en menor medida a Yucatán y Campeche.
Especialistas advierten que, aunque millones de toneladas flotan en el océano, solo una fracción —alrededor del 10%— termina recalar en Quintana Roo, lo que evidencia la influencia de factores naturales en su trayectoria.
El panorama para 2026 es particularmente complejo. Datos recientes indican un arribo más temprano de lo habitual, con presencia desde enero en distintas zonas del Caribe mexicano, lo que anticipa una temporada más intensa que en años anteriores.
A esto se suma el crecimiento histórico del fenómeno: desde 2015, las floraciones de sargazo han aumentado de forma significativa, impulsadas por cambios ambientales globales, lo que ha convertido su presencia en un problema recurrente para el sureste del país.
Frente a este escenario, el Gobierno federal también busca aprovechar el sargazo en distintos usos, como la generación de energía o materiales de construcción, con el objetivo de que deje de ser un residuo que termina en rellenos sanitarios y se convierta en un recurso productivo.
La estrategia integral contempla tres líneas de acción: investigación científica sobre su origen, contención en el mar y costas, y aprovechamiento económico, en un intento por transformar uno de los principales desafíos ambientales del Caribe mexicano en una oportunidad de desarrollo.













