Ciudad de México, a 19 de marzo de 2026.- La mariposa Monarca mostró un crecimiento del 64% en su presencia en los bosques de hibernación de México durante la temporada 2025-2026, al registrar una ocupación de 2.93 hectáreas, frente a las 1.79 hectáreas del ciclo anterior. El dato, dado a conocer por la Semarnat, la Conanp y WWF México, confirma un avance relevante en la recuperación de esta especie migratoria.
El aumento cobra mayor relevancia tras años con cifras críticas. En la temporada 2023-2024 se reportaron apenas 0.9 hectáreas ocupadas, una de las más bajas en tres décadas. Aunque el nivel actual aún se encuentra por debajo del máximo histórico de 1996-1997, la tendencia indica un proceso de recuperación sostenido por segundo año consecutivo.
El crecimiento de la población se explica por condiciones climáticas más favorables en el ciclo reproductivo en Estados Unidos, así como por una reducción de la sequía durante la ruta migratoria hacia México. Esto permitió una mayor disponibilidad de alimento, principalmente néctar, lo que impactó positivamente en la supervivencia de la especie.
Distribución de colonias
En la temporada se registraron nueve colonias de mariposa Monarca, distribuidas entre Michoacán y el Estado de México. De ellas, cinco colonias se ubicaron dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, concentrando la mayor superficie ocupada, lo que confirma la importancia de esta área natural protegida para la hibernación.
La colonia más grande se localizó en el ejido El Rosario, Michoacán, con 1.62 hectáreas, posicionándose como el principal santuario de la especie. Autoridades destacaron que este resultado refleja la efectividad de las estrategias de manejo y conservación forestal implementadas en la región.
Menor afectación forestal
Las acciones de protección ambiental han permitido reducir el impacto en los bosques. Entre 2024 y 2025, la afectación forestal en la zona núcleo disminuyó 32%, gracias a operativos contra la tala ilegal, incendios y cambios irregulares de uso de suelo. Estas medidas han sido clave para preservar el hábitat de la Monarca.
Especialistas subrayan que la recuperación de la mariposa Monarca es resultado de la colaboración entre comunidades locales, autoridades mexicanas y organismos internacionales, en coordinación con Estados Unidos y Canadá. Además de su valor ecológico como polinizadora, la especie representa un símbolo de equilibrio ambiental y cooperación trinacional, cuya protección es esencial para las futuras generaciones.













