IXTAPALUCA, Edo. Mex., a 07 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, llamó a “mantener la cabeza fría” frente a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que México es “el epicentro” del narcotráfico en la región. La mandataria mexicana evitó escalar el conflicto y adelantó que su gobierno fijará una postura formal en los próximos días.
Sheinbaum hizo estas declaraciones ante reporteros durante su visita al municipio de Ixtapaluca, Estado de México, donde encabezó la inauguración de un plantel del Bachillerato Nacional. En ese contexto, la mandataria se limitó a señalar que el tema se analizará con prudencia y reiteró la necesidad de actuar con serenidad frente a los señalamientos provenientes de Washington.
Trump acusa a México en cumbre regional
Las declaraciones del presidente estadounidense se produjeron durante la cumbre regional “Escudo de las Américas”, celebrada en Florida, donde Trump aseguró que la violencia de los cárteles en el hemisferio tiene su epicentro en México y que estas organizaciones criminales influyen en gran parte del derramamiento de sangre en la región.
Durante el encuentro, el mandatario estadounidense anunció además una coalición regional para combatir el narcotráfico, con la participación de más de una decena de países latinoamericanos y caribeños aliados de Washington. La iniciativa contempla cooperación militar, intercambio de inteligencia y coordinación de operaciones contra redes criminales transnacionales.
Sin invitación a México
Uno de los elementos que marcó el tono político del evento fue que México no fue invitado a la cumbre, pese a ser uno de los países clave en la agenda regional de seguridad y combate al narcotráfico. Tampoco participaron gobiernos como Brasil y Colombia, lo que evidenció una alineación principalmente con gobiernos cercanos a la política exterior de Trump.
El señalamiento se suma a una serie de fricciones recientes entre ambos gobiernos en materia de seguridad. Trump ha insistido en impulsar acciones más agresivas contra los cárteles, incluso con cooperación militar regional, mientras que el gobierno mexicano ha reiterado su rechazo a cualquier intervención extranjera en su territorio.
Ante el nuevo episodio de tensión diplomática, la presidenta mexicana optó por una respuesta moderada, al insistir en que la relación bilateral con Estados Unidos debe manejarse con responsabilidad y diálogo. La mandataria indicó que su gobierno dará a conocer una postura más detallada sobre el tema en los próximos días.












