Ciudad de México, a 13 de febrero de 2026.- La palabra therian pasó en poco tiempo de ser un concepto prácticamente desconocido a instalarse en la agenda pública. En redes sociales, especialmente en TikTok e Instagram, personas que se identifican emocional o psicológicamente con animales no humanos comenzaron a compartir videos y testimonios sobre su experiencia, detonando curiosidad, críticas y un intenso debate social.
De acuerdo con quienes se asumen como therians, no se trata de una transformación física ni de negar su condición humana. Explican que su vivencia es interna, vinculada a una identificación emocional o simbólica con especies como perros, gatos o lobos, la cual puede expresarse mediante comportamientos, lenguaje corporal o el uso de elementos visuales como máscaras y accesorios.
De las redes al espacio público
El fenómeno cobró mayor notoriedad cuando estas expresiones salieron del entorno digital y comenzaron a verse en plazas, parques y eventos públicos. Videos virales mostrando estas conductas fuera de internet intensificaron la conversación, generando opiniones divididas entre quienes defienden la libre expresión y quienes cuestionan sus límites en la convivencia social.
La discusión escaló tras la difusión de denuncias por presuntos ataques atribuidos a personas que se identifican como therians. Uno de los casos más comentados fue el de una adolescente que, según el testimonio de su madre, habría sido mordida en una plaza pública por un joven que decía identificarse como animal. Aunque se trata de hechos aislados, marcaron el tono del debate mediático.
A la controversia se sumaron reportes de personas que acudieron a clínicas veterinarias solicitando atención médica. En al menos un caso documentado, un adulto pidió ser atendido por una enfermedad asociada a animales, situación que generó preocupación entre veterinarios y abrió cuestionamientos legales y sanitarios.
Entre estigmas y generalizaciones
Especialistas y voces críticas advierten que estos episodios no representan a toda la comunidad therian, pero reconocen que los casos extremos han sido determinantes para que el fenómeno sea analizado desde una óptica de seguridad, salud y orden público, más allá de la identidad o la estética.
Entre la defensa de la diversidad y la preocupación social, el fenómeno therian continúa en el centro de la discusión. Para algunos, es una expresión identitaria propia de la era digital; para otros, un tema que exige reglas claras para evitar riesgos, reflejando las tensiones actuales entre nuevas formas de identidad, viralidad y convivencia en el espacio público.















