Por Staff:
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS, a 14 de octubre de 2026.— Caro Quintero sin acuerdo de culpabilidad concluyó este miércoles durante su más reciente audiencia en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, con sede en el distrito de Brooklyn. La diligencia judicial se extendió por apenas 15 minutos sin que los fiscales estadounidenses ni los abogados defensores presentaran ningún pacto oficial, pese a la expectativa previa vertida sobre el caso. El juez a cargo confirmó que las partes mantienen conversaciones abiertas y fijó una nueva sesión procesal para el próximo 20 de noviembre de 2026, mientras el arranque formal del juicio está previsto para el 8 de marzo de 2027.
Cargos graves que enfrenta el exlíder del narcotráfico
La situación de Caro Quintero sin acuerdo de culpabilidad sostiene la acusación formal por graves delitos vinculados al crimen organizado, tráfico de drogas a gran escala, agresiones y homicidios cometidos contra ciudadanos y agentes de agencias federales de Estados Unidos. Entre los señalamientos presentados por la fiscalía figura la conspiración para espiar y atentar contra informantes e integrantes de la DEA, incluyendo un ataque con armas de fuego registrado contra un confidencial el 10 de octubre de 1984.
El expediente penal atribuye al exlíder del cártel de Guadalajara el secuestro, tortura y asesinato del agente especial Enrique “Kiki” Camarena en febrero de 1985, así como el homicidio del piloto Alberto Zavala Avelar. Asimismo, la justicia estadounidense responsabiliza al acusado por las muertes de los ciudadanos estadounidenses John Walker y Alberto Radelat, ocurridas el 30 de enero de ese mismo año.
Historial procesal y el camino a la extradición
Aunque la condición de Caro Quintero sin acuerdo de culpabilidad mantiene la perspectiva de un juicio oral para 2027, el proceso penal contra el capo acumula una extensa trayectoria judicial de más de cuatro décadas. Tras ser detenido originalmente en Costa Rica en 1985, cumplió casi 28 años de prisión en México hasta su polémica liberación en 2013 mediante un fallo amparatorio revocado posteriormente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Luego de mantenerse en calidad de prófugo durante cerca de diez años, el capo fue recapturado en Sinaloa en 2022. Finalmente, el 27 de febrero de 2025, las autoridades mexicanas procedieron a su extradición hacia territorio estadounidense junto con un grupo de 28 personas requeridas por delitos conexos con el tráfico de estupefacientes.












