Por Karina Gómez
ESCÁRCEGA, Camp., a 18 de septiembre de 2026.— Una pelea entre estudiantes del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) No. 62, en Escárcega, terminó con un adolescente lesionado y trasladado a un hospital, luego de que una mujer, identificada preliminarmente como madre de uno de los involucrados, presuntamente interviniera y agrediera al otro joven con un objeto punzocortante.
De acuerdo con los primeros reportes y testimonios, la riña ocurrió en una calle cercana al plantel. En medio de la confrontación habría llegado la mujer, quien presuntamente lesionó a uno de los estudiantes. El joven recibió atención médica y fue trasladado a un hospital, donde permanecía bajo observación.


Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente la gravedad de las lesiones ni se ha establecido judicialmente la responsabilidad de alguna persona. En versiones difundidas posteriormente se señaló que una mujer relacionada con uno de los jóvenes habría acudido ante las autoridades, aunque el dato deberá ser confirmado oficialmente.
Ya investigan lo que pasó
La Fiscalía General del Estado de Campeche (FGECAM) inició las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar quiénes participaron, qué objeto fue utilizado y las circunstancias que derivaron en la agresión.
Por su parte, el secretario de Educación, Candelario Pacheco, confirmó que ocurrió un altercado entre alumnos, pero precisó que los hechos se registraron fuera de las instalaciones escolares. Esta circunstancia también deberá considerarse en el análisis del caso.
El incidente reavivó la preocupación de padres de familia y de la comunidad estudiantil por la violencia entre adolescentes, así como por la seguridad en los alrededores de los planteles. Especialistas en prevención advierten que estas confrontaciones no deben normalizarse como simples “pleitos de jóvenes”, pues pueden escalar y provocar lesiones graves y consecuencias legales.
Más allá de deslindar responsabilidades, el caso evidencia la importancia de reforzar la prevención de conflictos, la detección temprana de situaciones de riesgo y la comunicación entre escuelas, familias y autoridades. Ahora corresponderá a la Fiscalía esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades que legalmente correspondan: una riña puede terminar en una ambulancia, un hospital y una carpeta de investigación.














