CAMPECHE, Camp., a 15 de septiembre de 2026.- Mapas, datos catastrales e información territorial podrán utilizarse ahora para mejorar la localización y protección de vestigios arqueológicos, edificios históricos y otros bienes culturales de Campeche.
La protección de zonas arqueológicas y otros bienes culturales de Campeche contará con nuevas herramientas de información territorial, luego de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto de Información Estadística, Geográfica y Catastral del Estado de Campeche (Infocam) acordaran compartir datos y capacidades tecnológicas.
La medida busca que los trabajos de investigación y conservación cuenten con información más precisa sobre el territorio, especialmente en zonas donde se realicen obras o intervenciones que puedan afectar restos arqueológicos.
El acuerdo permitirá cruzar información geográfica, estadística y catastral con los registros existentes sobre patrimonio cultural. Estos datos podrán emplearse en labores de prospección y, cuando sea necesario, en trabajos de salvamento arqueológico.
También se prevé utilizar infraestructura tecnológica para resguardar de manera segura bases de datos relacionadas con sitios arqueológicos, monumentos históricos y otros puntos de interés cultural.

Más información antes de intervenir el territorio
Uno de los principales alcances será contar con mayores elementos para conocer qué existe en un terreno antes de que se desarrollen determinados proyectos.
La información territorial puede ayudar a identificar zonas con antecedentes arqueológicos, ubicar inmuebles con valor histórico y mejorar la planeación de acciones de conservación o restauración.
Además del uso de mapas y catastros, se contempla desarrollar análisis conjuntos, investigaciones y bases de datos con criterios comunes, con el objetivo de facilitar el seguimiento de los bienes culturales existentes en Campeche.
También se realizarán actividades de capacitación relacionadas con la identificación y valoración de monumentos arqueológicos e históricos.
El intercambio de información tendrá aplicación tanto en zonas urbanas como rurales, en un estado que concentra numerosos vestigios prehispánicos y construcciones históricas distribuidas en distintos municipios.
El convenio que permitirá poner en marcha estas acciones fue firmado el 4 de septiembre y tendrá vigencia hasta septiembre de 2027.
El reto será que la incorporación de información territorial y catastral no se quede únicamente en bases de datos, sino que sirva para detectar riesgos con anticipación y evitar daños a vestigios que puedan encontrarse en zonas sujetas a obras, crecimiento urbano o modificaciones del territorio.














