CIUDAD DE MÉXICO, a 07 de septiembre de 2026.- El brote de salmonela detectado entre médicos residentes del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” llevó a la Secretaría de Salud a ordenar una revisión urgente de los servicios de alimentación en distintas instituciones del sector público.
El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que 135 médicas y médicos residentes resultaron afectados y que 41 de ellos requirieron tratamiento hospitalario. Añadió que las personas atendidas se encuentran en buenas condiciones.
La dependencia federal señaló que las acciones de vigilancia sanitaria y epidemiológica continuarán mientras se determina con mayor precisión el origen del evento y se descartan riesgos similares en otras unidades.
Kershenobich instruyó a la Dirección General de Epidemiología, Cofepris y la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad a efectuar revisiones sobre las condiciones en que se manejan los alimentos.
La medida también involucra al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y Pemex, cuyos servicios de alimentación deberán revisar los procesos de preparación, almacenamiento, conservación y suministro de comida, además de las condiciones sanitarias de cocinas y comedores.
El secretario pidió que estas acciones se realicen con carácter urgente y que los resultados sean remitidos a la Secretaría de Salud para definir, en su caso, medidas correctivas.
Indagan posibles responsabilidades
A la revisión sanitaria se sumó una investigación de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno sobre lo ocurrido en el Hospital General de México.
El Órgano Interno de Control en la Secretaría de Salud abrió un expediente el 3 de septiembre para establecer si existen posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos vinculadas con la contingencia.
Como parte de las diligencias, el 4 de septiembre se realizó una visita de verificación en la que se recabaron documentos, testimonios y otros elementos relacionados con la operación del comedor de residentes.
La inspección incluyó las condiciones de recepción y almacenamiento de insumos, así como los procedimientos utilizados para preparar y distribuir los alimentos. El comedor permanece cerrado desde el 1 de septiembre mientras continúan las investigaciones.
Buen Gobierno informó además que se revisará la posible responsabilidad de la empresa que presta el servicio subrogado de alimentación en el hospital.
Hasta ahora no se ha emitido una determinación administrativa definitiva contra servidores públicos ni contra la empresa. Las autoridades mantienen abiertas ambas líneas de investigación mientras avanzan los estudios epidemiológicos y las verificaciones sanitarias.













