SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 3 de septiembre de 2’026.— Preparar un sándwich, un hot dog o una sopa instantánea podría salir más caro en 2027. Diputados federales analizan cobrar o aumentar el IEPS a productos ultraprocesados con exceso de sodio, una medida que alcanzaría alimentos de consumo frecuente como jamón, salchichas, carnes frías, sopas instantáneas, salsas y aderezos.
El legislador que encabeza esta discusión es Carol Antonio Altamirano, diputado de Morena y presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. El argumento es sencillo: si estos productos pueden afectar la salud por su alto contenido de sodio, deberían pagar un impuesto especial que también ayude a reducir su consumo. La recaudación estimada sería de aproximadamente 12 mil millones de pesos.
¿Cuánto podrían aumentar?
Una de las opciones difundidas plantea llevar de 8% a 20% el IEPS de ciertos alimentos no básicos. Si ese cambio se trasladara por completo al consumidor, representaría un aumento cercano al 11% sobre el precio actual: un producto de 20 pesos podría costar alrededor de 22.20 pesos, mientras uno de 50 pesos llegaría a unos 55.50 pesos. Sin embargo, la tasa para los productos con exceso de sodio todavía no está definida.
Aunque unos cuantos pesos pueden parecer poco, el impacto crecería al sumar todos los productos de la despensa. Para las familias de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, comprar jamón para los desayunos, salchichas para una comida rápida o sopas instantáneas para salir del apuro podría exigir más dinero cada semana. Los hogares tendrían que pagar más, reducir cantidades o cambiar de marca y producto.
Familias las más afectadas
El aumento tendría un peso mayor entre quienes destinan buena parte de sus ingresos a la alimentación. Si varios artículos suben al mismo tiempo, el gasto extra podría restar recursos para transporte, luz, gas o escuela. La intención declarada es combatir problemas como la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, pero el impuesto también abriría el debate sobre quién termina pagando el costo de esa política.
Por ahora, nadie debe dar por hecho el aumento: no existe una lista definitiva, una tasa aprobada ni una fecha segura de aplicación. La Comisión de Hacienda revisará cada producto durante la discusión del Paquete Económico 2027, y cualquier cambio deberá pasar por el Congreso. Altamirano asegura que buscarán proteger la economía de la población; la oposición advierte que el nuevo impuesto podría convertirse en otro golpe al bolsillo.















