Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., 29 de julio de 2026.– En medio de la incertidumbre económica que enfrenta la pesca ribereña y de los bajos niveles de captura registrados en diversas temporadas, pescadores de distintas comunidades del litoral campechano acordaron conformar un frente común para exigir atención directa a sus demandas y evitar que intereses políticos interfieran en las gestiones del gremio.
Durante una reunión celebrada en el puerto de Kila, en Lerma, representantes de Kila, Lerma, San Román, Champotón, Villa Madero, Seybaplaya, 7 de Agosto, Camino Real e Isla Arena definieron una estrategia conjunta para impulsar la entrega de apoyos del programa de Baja Captura y mantener el subsidio al combustible, considerado uno de los principales insumos para que las embarcaciones puedan salir a faenar.
Como parte de los acuerdos, cada comunidad designó a un vocero oficial, quien será el encargado de representar al sector durante las negociaciones con las autoridades, con el objetivo de evitar que personas ajenas a la actividad pesquera hablen en nombre de los trabajadores del mar.
El representante de Lerma, Abraham Martínez Caamal, dejó en claro que el movimiento busca mantenerse al margen de cualquier bandera partidista. “Aquí no hay partido político; nos estamos organizando nosotros. Cada quien debe hacer su organización y pelear lo suyo, pero sin dividir al sector“, manifestó.
Los retos del sector
La decisión surge en un contexto en el que cientos de familias dependen directamente de la pesca ribereña y enfrentan un incremento constante en los costos de operación, principalmente por el precio del combustible, el mantenimiento de motores y embarcaciones, así como por la disminución de las capturas de diversas especies de importancia comercial.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Campeche figura entre las principales entidades pesqueras del país, destacando por la captura de pulpo, camarón, robalo, sierra y otras especies de alto valor comercial. Miles de familias dependen de esta actividad como su principal fuente de ingresos, particularmente en las comunidades costeras.
Asimismo, autoridades federales han reconocido que el incremento en los costos del combustible representa uno de los mayores desafíos para la rentabilidad de la pesca ribereña, motivo por el cual los programas de apoyo y subsidios son considerados fundamentales para mantener activa la producción y evitar afectaciones económicas en el litoral mexicano.
Los pescadores reiteraron que permanecerán organizados y actuarán como un solo bloque en las próximas gestiones ante las autoridades, con el objetivo de garantizar que los apoyos lleguen directamente a quienes viven de la pesca y evitar divisiones internas que debiliten sus demandas.














