Por Staff
PARÍS, Francia, a 27 de julio de 2026.- Los incendios forestales que azotan el suroeste de Francia continúan provocando una emergencia de gran escala, con 220 mil personas evacuadas, 42 mil hectáreas reducidas a cenizas y una intensa movilización de recursos para impedir que las llamas alcancen la ciudad de Burdeos, uno de los principales centros urbanos del país.
El incendio, considerado el más grave registrado en la región en varias décadas, obligó al cierre de importantes carreteras, afectó el servicio ferroviario y paralizó actividades económicas en miles de empresas, además de impactar una de las zonas vitivinícolas más importantes de Francia.
Como parte de la respuesta de emergencia, el Gobierno francés desplegó efectivos del Ejército, además de cientos de bomberos, gendarmes y personal de protección civil para respaldar las evacuaciones, proteger viviendas y resguardar instalaciones consideradas estratégicas.
El presidente Emmanuel Macron encabezó una reunión extraordinaria con su gabinete y anunció una visita a la zona afectada, donde reconoció que Francia atraviesa una temporada de incendios sin precedentes desde el término de la Segunda Guerra Mundial, impulsada por las altas temperaturas, la sequía y los efectos del cambio climático.
Aunque durante las últimas horas el avance del fuego mostró una ligera tregua, las autoridades insistieron en que el incendio no está controlado y alertaron que una nueva ola de calor prevista para los próximos días podría reactivar los frentes más peligrosos y dificultar aún más las labores de extinción.

















