Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 21 de julio de 2026.— Lo que comenzó como una inspección preventiva para la ampliación de una carretera terminó revelando un nuevo capítulo de la historia de México. Arqueólogos del INAH documentaron en la Costa Grande de Guerrero los vestigios de Camutla y Sacualpan, dos antiguos asentamientos que permanecieron habitados después de la llegada de los españoles.
El descubrimiento ocurrió durante las evaluaciones arqueológicas relacionadas con la ampliación de la autopista Pátzcuaro-Lázaro Cárdenas, donde especialistas realizaron recorridos por tierra y con drones para evitar daños al patrimonio arqueológico.
De acuerdo con la Secretaría de Cultura, el hallazgo confirma que el desarrollo de infraestructura puede convivir con la preservación de la historia cuando la protección del patrimonio se incorpora desde las primeras etapas de planeación.
¿Qué encontraron?
En Camutla, los investigadores localizaron un complejo de 39 estructuras distribuidas en ocho hectáreas, con terrazas, plataformas, muros de piedra, áreas habitacionales y plazas ceremoniales que evidencian una ocupación continua desde los últimos siglos del periodo prehispánico hasta finales del siglo XVI.
La información arqueológica fue contrastada con documentos históricos como las Relaciones Geográficas y el Mapa de Ortelius, donde aparece registrado el antiguo poblado de Camutla en la ribera del río La Unión, fortaleciendo la identificación del sitio.
Por su parte, Sacualpan, conocido anteriormente como Los Ticuiches, conserva una monumental plataforma en forma de “L”, rodeada de montículos habitacionales y abundantes fragmentos de cerámica, características que permiten reconstruir la organización de este antiguo asentamiento tolimeca.
Los especialistas explicaron que estas poblaciones lograron mantenerse tras la conquista española, aunque finalmente fueron abandonadas debido a la reorganización territorial y las exigencias tributarias del sistema colonial.
Alistan protección de zonas
Además de estos hallazgos, el equipo del Centro INAH Guerrero inspeccionó otros sitios arqueológicos cercanos, identificando cuatro zonas que serán protegidas preventivamente por su proximidad al proyecto carretero.
El arqueólogo Rodolfo Lobato Rodríguez subrayó que estos registros representan una oportunidad para conocer mejor a pueblos indígenas hoy desaparecidos y fortalecer las acciones de conservación del patrimonio nacional.
Los trabajos contaron con el apoyo del Ayuntamiento de La Unión de Isidoro Montes de Oca y de habitantes de la región, quienes colaboraron en las labores de reconocimiento, reafirmando la importancia de la participación comunitaria en la protección de la riqueza arqueológica de México.
















