Por Karina Gómez
CHAMPOTÓN, Camp., a 20 de julio del 2026.- Entre motores nuevos, despensas, apoyos económicos y reconocimientos a quienes viven del mar, el Gobierno del Estado celebró el Día del Pescador con la entrega de beneficios del programa “Rescate del Campo y Visión del Mar 2026”, en una jornada que dejó alivio para decenas de familias ribereñas, pero que también recordó que las principales demandas del sector siguen sin desaparecer.
La gobernadora Layda Sansores San Román, encabezó la entrega de 30 apoyos económicos por veda y baja captura, 30 despensas, dos motores fuera de borda, tres kits de reparación de embarcaciones y equipos para artes de pesca, con una inversión total de 677 mil 920 pesos, destinada a fortalecer la economía de pescadores de Champotón.
Durante el evento, la mandataria reconoció el esfuerzo diario de mujeres y hombres del mar, al destacar que su trabajo representa uno de los pilares de la economía costera de Campeche, además de comprometerse a mantener y fortalecer los programas dirigidos al sector.
El director del Instituto de Pesca y Acuacultura, Edward Ceballos Alejandre, afirmó que estas acciones buscan respaldar a quienes enfrentan diariamente las condiciones del mar para llevar el sustento a sus familias, mientras que la alcaldesa Claudeth Sarricolea Castillejos, recordó que Champotón se mantiene como el principal productor pesquero del estado, con cerca de 16 mil toneladas anuales, equivalentes al 30 por ciento de la captura estatal.

Sin embargo, detrás de la ceremonia y la fotografía oficial, las organizaciones pesqueras han reiterado en distintos foros y reuniones con autoridades estatales y federales que persisten problemas estructurales que afectan la actividad.
Entre las principales exigencias del sector, documentadas por instancias como la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca) , el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), y organizaciones pesqueras nacionales, destacan el incremento al subsidio para combustibles marinos, programas permanentes de modernización de embarcaciones y motores, combate efectivo a la pesca ilegal, mayor vigilancia en costas, desazolve y mantenimiento de refugios pesqueros, apoyos durante temporadas de veda, financiamiento accesible y mejores canales de comercialización para evitar el intermediarismo.
Y es ahí donde aparece la inevitable ironía política. Los pescadores recibieron motores para navegar, pero continúan esperando que también “arranquen” soluciones para problemas que llevan años anclados. Porque en el mar campechano, las lanchas ya tienen combustible para salir, lo que aún busca puerto seguro son las viejas promesas de infraestructura, seguridad y rentabilidad que cada temporada vuelven a subirse a la misma embarcación.
Mientras tanto, los apoyos representan un respiro económico para las familias beneficiadas y un mensaje de respaldo gubernamental a una actividad que continúa siendo estratégica para Campeche, donde miles de personas dependen directa e indirectamente de la pesca como fuente de empleo e ingreso.













