Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., a 14 de julio de 2026.— Un nuevo episodio de piratería en altamar volvió a encender las alarmas en la Sonda de Campeche, luego de que un grupo de hombres armados irrumpiera durante la noche del sábado 11 de julio en la Plataforma de Bombeo (PB) KU-H, perteneciente al complejo petrolero Ku Maloob Zaap, uno de los más importantes del país.
De acuerdo con los primeros reportes, los presuntos delincuentes aprovecharon la oscuridad y las condiciones meteorológicas adversas provocadas por la onda tropical número 17 para aproximarse en embarcaciones rápidas y abordar la instalación alrededor de la medianoche.
Activan alarmas de seguridad
Una vez dentro de la plataforma, los sujetos armados vandalizaron áreas operativas e intimidaron al personal de guardia, generando momentos de tensión entre los trabajadores. La Plataforma de Bombeo KU-H desempeña un papel estratégico en la recepción de hidrocarburos, la separación de crudo y gas y el envío de petróleo hacia otros centros de proceso.
Fuentes cercanas al incidente señalaron que la rápida activación de los protocolos de emergencia y de las alarmas de seguridad obligó a los agresores a abandonar la instalación antes de extender el ataque hacia otras áreas del complejo.
Esto se llevaron
Aunque de manera extraoficial se informó que no hubo personas lesionadas, los responsables lograron apoderarse de equipo especializado de alto valor, entre ellos Equipos de Respiración Autónoma (ERA) y dispositivos de Contra Incendio (CI), herramientas esenciales para atender emergencias dentro de las instalaciones petroleras.
El ataque ocurrió en las inmediaciones de la Plataforma Habitacional (PH), donde opera personal de la empresa COTEMAR, lo que incrementó la preocupación por la seguridad de los trabajadores que laboran en el complejo marino.
Piratas al acecho
Este nuevo asalto revive la preocupación por la creciente incidencia de actos de piratería en la Sonda de Campeche, una zona estratégica para la producción petrolera nacional, donde trabajadores y sindicatos han denunciado en reiteradas ocasiones la insuficiencia de vigilancia y la constante amenaza de grupos criminales que operan en alta mar.
Hasta el cierre de esta edición, Petróleos Mexicanos (Pemex) y las autoridades federales no habían emitido un comunicado oficial sobre el monto de lo robado, la identidad de los responsables ni las acciones que se implementarán para reforzar la seguridad en la zona.













