Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 15 de enero del 2026.— Con un tablero de Go como herramienta de vida y acompañado de sus inseparables perros Tepache y Tenoch, Pablo Alberto Xinachtli, “Pablocleto”, integrante del colectivo Xolocletos, realiza una travesía de aproximadamente 600 kilómetros por el sureste mexicano, como parte de una ruta total estimada en mil 200 kilómetros.
Y es que, las condiciones climáticas lo llevaron a modificar su trayecto hacia Orizaba, Veracruz, manteniendo como destino final Playa del Carmen, Quintana Roo, con una estancia prolongada en territorio campechano desde el 26 de diciembre de 2025.

Durante su paso por Campeche, el viajero cultural se ha desempeñado en diversos oficios para continuar su camino, el cual ha enfrentado contratiempos por el mal estado de las carreteras, sin que ello detenga su recorrido, mismo que ha sido posible gracias al apoyo solidario de ciudadanos campechanos y visitantes.
Estrategia milenaria como sustento
Desde 2001, Pablocleto se dedica a la enseñanza del Go, también conocido como Wéi Qí, I-Go o Baduk, juego de estrategia oriental practicado en un tablero de 19 por 19 líneas. Su trayectoria incluye la promoción y consolidación del Go en la UNAM, así como actividades académicas, culturales y sociales en escuelas públicas, centros culturales, bibliotecas y programas de reinserción social en la Ciudad de México y Quintana Roo.
Las clases de Go representan su principal fuente de ingresos, recursos que destina a gastos médicos, manutención de sus perros y apoyo solidario a población vulnerable, manteniendo tarifas accesibles y esquemas de apoyo comunitario.
Más que un juego
Para Pablocleto, el Go no solo es una disciplina estratégica, sino un ejercicio de reflexión, convivencia y aprendizaje sobre la vida, el tiempo y el espacio, filosofía que comparte en cada lugar que visita.
Hoy, desde Campeche, los Xolocletos continúan su ruta hacia el Caribe, dejando a su paso un mensaje de cultura, resistencia y solidaridad, demostrando que el conocimiento también puede ser un medio para tender puentes entre comunidades.













