WASHINGTON, a 17 de junio de 2026.- Altos funcionarios de Estados Unidos dieron a conocer el contenido del memorando de entendimiento alcanzado con Irán, un documento de 14 puntos que plantea desde el cese de operaciones militares hasta la reapertura del estrecho de Ormuz, el manejo del programa nuclear iraní y un plan económico multimillonario.
El texto fue leído a periodistas durante una conferencia telefónica bajo condición de anonimato, mientras el presidente Donald Trump ofrecía una rueda de prensa en el marco de la cumbre del G7 celebrada en Evian, Francia.
El documento, identificado como Memorando de Entendimiento de Islamabad entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán, será firmado formalmente este viernes y abrirá un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.
De acuerdo con el contenido presentado por funcionarios estadounidenses, ambas partes se comprometen a declarar el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, así como a evitar nuevas guerras, amenazas o uso de la fuerza entre sí.
El memorando también establece que Washington y Teherán deberán respetar mutuamente su soberanía e integridad territorial y abstenerse de intervenir en los asuntos internos de la otra parte.
President Trump Holds a Press Conference, Jun. 17, 2026 https://t.co/pDdo8AHKrV
— The White House (@WhiteHouse) June 17, 2026
Las claves del acuerdo
Uno de los puntos centrales del documento está relacionado con el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial.
Según el memorando, Estados Unidos comenzará a levantar el bloqueo naval y cualquier obstáculo contra Irán inmediatamente después de la firma, con el compromiso de eliminar por completo esas restricciones en un plazo de 30 días.
A su vez, Irán deberá realizar las gestiones necesarias para garantizar el paso seguro de embarcaciones comerciales entre el Golfo Pérsico y el mar de Omán. El tránsito marítimo comenzaría de forma inmediata, aunque su restablecimiento total dependerá de la eliminación de obstáculos técnicos y militares, así como de labores de desminado.
El texto también contempla que Irán mantenga conversaciones con Omán y otros países ribereños para definir la futura administración de los servicios marítimos en el estrecho.
Otro bloque importante del memorando se refiere al alivio económico para la República Islámica. Estados Unidos se compromete a emitir exenciones para permitir la exportación de crudo iraní, productos petrolíferos y servicios relacionados, incluidos transporte, seguros y operaciones bancarias.
Además, Washington plantea avanzar en el levantamiento de sanciones contra Irán, incluidas las impuestas por Estados Unidos y aquellas vinculadas con resoluciones internacionales. El documento también contempla la liberación de activos iraníes congelados o restringidos, mediante procedimientos que deberán definirse durante las negociaciones.
En materia nuclear, Irán reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares. El memorando establece que ambas partes deberán acordar un mecanismo para definir el destino del material enriquecido almacenado por Teherán. Como medida mínima, se plantea reducir el grado de enriquecimiento dentro del propio territorio iraní bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Las futuras conversaciones también abordarán los niveles de enriquecimiento permitidos y otros aspectos relacionados con el programa nuclear iraní.
Otro de los compromisos incluidos en el documento es la elaboración de un plan de reconstrucción y desarrollo económico para Irán por al menos 300 mil millones de dólares, con participación de socios regionales. El mecanismo para poner en marcha ese proyecto deberá definirse durante los próximos dos meses.
Mientras se negocia el acuerdo definitivo, ambas partes mantendrán el statu quo. Irán conservará sin cambios su programa nuclear actual y Estados Unidos evitará imponer nuevas sanciones o desplegar fuerzas adicionales en la región.
El memorando también contempla la creación de un mecanismo de supervisión para verificar el cumplimiento de los compromisos y establece que cualquier acuerdo final deberá ser ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Aunque Washington presentó el documento como la base para una nueva etapa de negociaciones, el contenido divulgado deja claro que los temas más sensibles, como el programa nuclear, el levantamiento de sanciones y la normalización comercial, seguirán siendo objeto de intensas conversaciones durante las próximas semanas.















