Por Staff
BOGOTÁ, Colombia, a 04 de junio de 2026.- La cuenta regresiva terminó. La Selección Colombia emprendió su viaje hacia el Mundial 2026, llevando consigo no solo balones, uniformes y estrategias de juego, sino también los sueños de millones de aficionados que esperan volver a vivir noches históricas bajo los colores amarillo, azul y rojo.
Desde el Comando Aéreo de Transporte Militar, los integrantes de la Tricolor partieron en medio de muestras de apoyo y mensajes de aliento que acompañaron cada paso antes del despegue. La escena reflejó la magnitud de un acontecimiento que trasciende lo deportivo y se convierte en motivo de identidad nacional.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo se dirige inicialmente a México, donde disputará su debut mundialista el próximo 17 de junio ante Uzbekistán en el Estadio Ciudad de México (Azteca). Posteriormente enfrentará a la República Democrática del Congo el 23 de junio en Guadalajara y cerrará la fase de grupos frente a Portugal el 27 de junio en Miami, en uno de los duelos más esperados del Grupo K.
Cada jugador asumió el compromiso de representar a un país que ha encontrado en el futbol una de sus mayores expresiones de orgullo colectivo. La misión es clara: competir al más alto nivel y dejar en alto el nombre de Colombia ante el mundo.
La clasificación mundialista ha despertado nuevamente la esperanza de una afición que sueña con una actuación memorable. En calles, hogares y plazas públicas, el ambiente comienza a teñirse de tricolor conforme se acerca el inicio del torneo.
Más allá de los resultados, la presencia de Colombia en la Copa del Mundo simboliza el esfuerzo de una generación que trabajó durante años para alcanzar este objetivo y devolver al país a los grandes escenarios internacionales.













