CIUDAD DE MÉXICO, a 30 de mayo de 2026.-La repentina retirada de la estatua de Ajologol de las inmediaciones del Estadio Ciudad de México provocó una ola de especulaciones en redes sociales y medios deportivos. Lo que parecía una simple reubicación urbana terminó convirtiéndose en una polémica que involucra a la FIFA, al Gobierno de la Ciudad de México y a las estrictas normas de propiedad intelectual que rodean al Mundial de 2026.
Ajologol, un personaje inspirado en el ajolote mexicano y presentado por la administración capitalina como parte de las actividades de promoción de la ciudad rumbo a la Copa del Mundo, ganó rápidamente popularidad entre aficionados y turistas. Sin embargo, su cercanía con el estadio que albergará la inauguración del torneo generó cuestionamientos debido a que muchos seguidores llegaron a interpretarlo como una mascota vinculada al Mundial.
El punto de conflicto: las marcas registradas
La controversia escaló cuando el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) aclaró públicamente que Ajologol no forma parte de las mascotas oficiales registradas por la FIFA para el Mundial 2026. El organismo recordó que la Federación Internacional protege de manera rigurosa sus marcas, logotipos, personajes y elementos comerciales asociados al torneo, uno de los eventos deportivos más rentables del planeta.
Tras el retiro de la figura, comenzaron a circular versiones periodísticas que apuntaban a una supuesta inconformidad de la FIFA por la presencia de Ajologol en una zona tan cercana al estadio mundialista. Aunque no existe un posicionamiento público de la organización deportiva confirmando dicha versión, la coincidencia entre la polémica sobre la propiedad intelectual y la desaparición de la escultura alimentó el debate sobre si hubo diferencias entre las autoridades capitalinas y los organizadores del torneo.
La respuesta oficial de la Ciudad de México
Frente a los rumores, el Gobierno de la Ciudad de México negó que la FIFA hubiera ordenado retirar la estatua. Las autoridades sostuvieron que el cambio de ubicación respondió exclusivamente a motivos de seguridad y control de aglomeraciones, debido a que cientos de personas acudían diariamente a fotografiarse con la figura. Además, insistieron en que Ajologol seguirá formando parte de la estrategia cultural y turística de la capital.
A poco tiempo de que inicien las celebraciones previas a la Copa del Mundo, el caso Ajologol se ha convertido en un ejemplo de la compleja relación entre la identidad local de las ciudades anfitrionas y las reglas comerciales que impone la FIFA. Aunque oficialmente no se reconoce ningún enfrentamiento entre ambas partes, la secuencia de acontecimientos mantiene viva la discusión entre aficionados, quienes continúan preguntándose si el retiro de la figura fue una simple medida preventiva o el resultado de una negociación tras bambalinas.

















