Por Staff
BOCA DEL RÍO, Ver., a 20 de mayo de 2026.- La rehabilitación del Estadio Luis “Pirata” Fuente volvió a generar controversia en Veracruz luego de que una investigación periodística revelara que el costo total de la obra habría superado los mil 600 millones de pesos, muy por encima de lo inicialmente proyectado por el gobierno estatal encabezado por Cuitláhuac García Jiménez.
El proyecto, presentado en su momento como una de las principales apuestas para impulsar el regreso del fútbol profesional al estado, arrancó formalmente en 2022 con una inversión estimada entre 400 y 500 millones de pesos. Sin embargo, conforme avanzaron las etapas de remodelación, el presupuesto se incrementó considerablemente hasta triplicarse, de acuerdo con el reportaje difundido por TV Azteca.
Además del aumento en el costo, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) detectó presuntas irregularidades que habrían derivado en un posible daño patrimonial superior a los 160 millones de pesos. Entre las observaciones se encuentran deficiencias estructurales, filtraciones, problemas de visibilidad en las gradas y sobrecostos en diversos materiales y equipamiento.
¿Compadrazgos políticos?
La investigación también señala que empresarios vinculados al entorno político de Morena habrían resultado beneficiados con la operación del inmueble. Entre ellos figuran los hermanos José Carlos y Renée Vive Gómez, relacionados con la empresa CF Veracruzano S.A. de C.V., organización que obtuvo el comodato del estadio por un periodo de 10 años para la operación del club Piratas F.C.
El caso ha provocado críticas por parte de sectores de oposición y analistas políticos, quienes consideran que la obra terminó convirtiéndose en un símbolo de presunto despilfarro y compadrazgo político, mientras diversas regiones de Veracruz continúan enfrentando rezagos en infraestructura básica y servicios públicos.
Inaugurado originalmente en 1967, el histórico inmueble permaneció prácticamente abandonado tras la desaparición de los Tiburones Rojos en 2019. Aunque la remodelación buscaba devolverle actividad deportiva y económica al recinto, actualmente el proyecto permanece bajo revisión de autoridades fiscalizadoras debido a las irregularidades detectadas en distintas etapas de construcción.














