Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., a 9 de abril del 2026.- La reciente aparición de un venado cola blanca en calles del fraccionamiento Mundo Maya no es un hecho aislado, sino parte de una preocupante tendencia que refleja el desplazamiento de fauna silvestre hacia zonas urbanas, ante la constante reducción de su hábitat natural en la isla.
En esta ocasión, el ejemplar fue captado en video mientras corría sobre la avenida Edzná, presuntamente perseguido por un perro, generando alarma entre vecinos.
Minutos después, cayó en una zanja pluvial, donde fue rescatado por elementos de Protección Civil tras un reporte ciudadano.
El venado fue atendido y posteriormente liberado en condiciones seguras dentro de la Laguna de Términos.
Sin embargo, este caso se suma a otros incidentes documentados en años recientes. Habitantes recuerdan al venado que corrió desorientado en la calle Santo Domingo, en Villas de San José, donde terminó impactándose contra una ventana y muriendo; o el ejemplar atropellado frente a la zona de Cotemar, en la carretera Carmen–Puerto Real, cuyo cuerpo fue retirado por particulares mientras el motociclista involucrado resultó lesionado.
También se han reportado rescates como el de un venado que estuvo a punto de ahogarse en las inmediaciones de Punta San Julián, dentro de la misma Laguna de Términos, así como el caso de una hembra localizada herida en el fraccionamiento Hacienda del Mar tras ser atacada por una jauría de perros.
Estos episodios, cada vez más frecuentes, evidencian el impacto del crecimiento urbano sobre los ecosistemas locales. Especialistas advierten que la invasión de espacios naturales obliga a especies como el venado cola blanca a incursionar en áreas habitadas, exponiéndose a accidentes, ataques y estrés extremo.
Autoridades reiteraron el llamado a la población a no intervenir ante la presencia de fauna silvestre, evitar agredirla o perseguirla, y reportar de inmediato a los números de emergencia. La coexistencia responsable, subrayan, es clave para preservar la riqueza natural que aún resiste en Ciudad del Carmen.












