Por Staff
OAXACA, Oax., 30 de enero de 2026.– La llamada Tumba 10 de Huitzo, uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de la última década en México, continúa su camino hacia la conservación y la apertura pública, con un enfoque en la colaboración directa con las comunidades locales. La titular de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, refrendó este compromiso durante una visita al sitio en San Pablo Huitzo, donde supervisó los trabajos de estabilización y preservación del complejo funerario zapoteca.
Curiel de Icaza destacó que, gracias a la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, las labores para garantizar la protección del patrimonio ancestral avanzan con el objetivo de abrir la Tumba 10 al público a finales de este año.

El sitio, que data del periodo Clásico Tardío (600–900 d.C.), ofrece una ventana única a la cosmovisión, jerarquía social y prácticas funerarias de los zapotecos, lo que lo convierte en un punto clave para la arqueología mesoamericana.
La funcionaria también resaltó la importancia del rol de las y los habitantes de Huitzo como guardianes del sitio, subrayando que sin su participación activa no sería posible preservar este legado cultural. Expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabajan en la consolidación arquitectónica del recinto y en la restauración de elementos pictóricos que permitirán comprender mejor los símbolos y significados que integran el monumento funerario.













