Por Karina Gómez
CIUDAD DE CARMEN, Camp., a 20 de enero del 2026. — Un hecho relevante para la conservación ambiental y el estudio de aves migratorias se registró en Playa Norte, donde fue avistado un ostrero americano (Haematopus palliatus) anillado, especie migratoria que recorrió más de 3 mil kilómetros desde el estado de Delaware, Estados Unidos, hasta las costas carmelitas.
El biólogo Luis Enrique Benítez Orduña compartió una serie de fotografías que documentan este importante registro, captado dentro del Área Natural Protegida de Flora y Fauna Laguna de Términos (ANPFFLT) el pasado domingo 18 de enero, convirtiéndose en el segundo avistamiento de esta especie anillada en la zona, luego de casi 13 años.
De acuerdo con el especialista, el primer registro ocurrió entre octubre de 2013 y enero de 2014, cuando se observó un ejemplar juvenil anillado de Carolina del Norte. En esta ocasión, se trata de un ejemplar adulto, marcado el 17 de junio de 2025 en Middle Island, Indian River Bay, Delaware, y visto por última vez el 30 de septiembre de 2025 en Cape Henlopen State Park, en el mismo estado.

“Hoy, 18 de enero de 2026, estuve en el lugar y tiempo precisos para lograr mi segundo registro de un ostrero americano anillado en Playa Norte, Ciudad del Carmen”, detalló Benítez Orduña.
Este avistamiento confirma la importancia de Ciudad del Carmen como sitio clave para la migración de aves y la biodiversidad marina, reafirmando el valor ecológico de la Laguna de Términos como refugio natural y punto estratégico para diversas especies.
Llegó desde muy lejos
No es común que el ostrero americano migre hacia el sur, ya que en México se le encuentra principalmente en las Áreas Naturales Protegidas del noroeste de México, como las Reservas de la Biosfera El Vizcaíno y Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, así como en Bahía El Tóbari, del Área de Protección de Flora y Fauna Islas del Golfo de California, al sur de Sonora, donde se concentra una parte importante de su población.
Especialistas subrayan que estos registros fortalecen la necesidad de proteger y conservar este hábitat, considerado uno de los ecosistemas más importantes del sureste mexicano.













