Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., 27 de marzo de 2026.— Luego de varias horas de tensión y afectaciones viales, pescadores, cocteleros y comerciantes del Camino Real liberaron este viernes los bloqueos instalados en la zona, aunque dejaron claro que el conflicto está lejos de terminar: ahora preparan un amparo colectivo contra lo que consideran una decisión “arbitraria” derivada de la declaratoria de área natural protegida.
La desmovilización, aseguraron, no representa un retroceso en sus exigencias, sino una señal de apertura al diálogo con las autoridades. Los manifestantes afirmaron que decidieron retirar el bloqueo para no seguir afectando a la ciudadanía, pero mantendrán su postura jurídica y social en defensa de sus actividades económicas.
“No queremos perjudicar al pueblo”
El presidente de la Federación de Nuevo Coctelero, Octavio Caballero Pech, explicó que la decisión fue tomada por consenso entre los participantes, bajo la idea de evitar mayores daños a terceros y preservar la relación con la comunidad que consume sus productos.
“Lo estamos haciendo para no perjudicar al pueblo, porque nosotros vivimos de la gente. Ellos consumen nuestros productos y no queremos afectarles”, declaró. El dirigente insistió en que la protesta no ha terminado, sino que entrará a una nueva etapa enfocada en la vía legal.
Caballero Pech adelantó que en las próximas horas comenzará la integración del expediente jurídico para promover un amparo colectivo, el cual podría ser respaldado por alrededor de 500 personas, entre pescadores, cocteleros, comerciantes y trabajadores vinculados a la actividad económica de la dársena del Camino Real.
Los inconformes sostienen que la declaratoria que restringe actividades en la zona vulnera sus derechos y pone en riesgo el sustento de decenas de familias. Por ello, advirtieron que la ruta legal será clave para intentar frenar o revisar la medida ambiental impulsada sobre el área.
Rechazan declaratoria ambiental
Uno de los principales argumentos de los manifestantes es que el sitio señalado como área protegida no corresponde a un ecosistema natural original, sino a una franja intervenida desde hace años por acción humana. Según explicaron, se trata de terrenos ganados al mar mediante rellenos, donde incluso los propios pescadores han participado en labores de recuperación vegetal.
“Esto no es un área natural protegida. Aquí hubo relleno y los mismos pescadores hemos reforestado con mangles y árboles”, sostuvo Caballero Pech. A su juicio, la medida fue tomada sin reconocer la historia real del sitio ni el trabajo comunitario desarrollado en la zona.
Acusan falta de consulta
Los pescadores y comerciantes también lanzaron críticas directas contra las autoridades municipales, a quienes acusaron de tomar decisiones sin consultar a quienes dependen económicamente del lugar. Señalaron que existe un desconocimiento oficial sobre el uso histórico del espacio y sobre el impacto que una restricción de este tipo puede tener en la economía local.
A pesar del malestar, insistieron en que están dispuestos a sentarse con las autoridades para encontrar una salida institucional. Sin embargo, advirtieron que el diálogo deberá ir acompañado de garantías reales y de una revisión de fondo a la declaratoria que detonó el conflicto.
Profepa entra al conflicto
En medio de la tensión, el presidente de la cooperativa de pescadores del Camino Real informó que recibió una llamada telefónica en la que autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) convocaron a seis representantes del sector a una reunión para explorar posibles soluciones.
La intervención de la autoridad federal abre una nueva fase en el conflicto, que ahora combina presión social, reclamo económico y defensa jurídica. Mientras tanto, en el Camino Real de Campeche la protesta se replegó de las calles, pero se trasladó al terreno legal, donde pescadores y comerciantes buscarán frenar una decisión que consideran una amenaza directa a su forma de vida.













