ICHIKAWA, Japón, a 20 de febrero de 2026.— Punch, el macaco japonés que se hizo conocido en redes sociales por aferrarse a un peluche tras ser rechazado por su madre al nacer, volvió a colocarse en el centro de la conversación internacional luego de que el influencer británico Tristan Tate ofreciera públicamente 250 mil dólares para comprarlo.
El comentario fue publicado en la red social X, donde Tate preguntó qué zoológico es propietario del ejemplar y aseguró que pagaría esa cantidad por él, afirmando que “no estaba bromeando”.

El mensaje se dio tras la difusión de un video en el que se observa al pequeño primate siendo arrastrado por otro mono en su recinto, para después correr hacia su muñeco de felpa, al que suele aferrarse como objeto de consuelo.
El ofrecimiento generó reacciones encontradas entre usuarios, defensores de animales y seguidores del caso, que han sido seguido de cerca por medios japoneses e internacionales.
Punch un fenómeno en redes
Punch nació el 26 de julio de 2025 en el Zoológico y Jardín Botánico de la Ciudad de Ichikawa, en la prefectura de Chiba. De acuerdo con información difundida por el propio recinto, fue rechazado por su madre un día después del parto, una situación que puede presentarse en algunos nacimientos, especialmente en hembras primerizas.
Ante ello, el equipo veterinario intervino y comenzó su crianza asistida. Como parte de ese proceso, se le proporcionó un muñeco de felpa que ha funcionado como objeto de apego. Las imágenes del pequeño mono abrazando el peluche comenzaron a circular en redes sociales japonesas y posteriormente en plataformas internacionales, convirtiéndolo en un fenómeno viral.
El zoológico ha informado en distintas actualizaciones que Punch continúa bajo supervisión especializada y que su integración social se realiza de manera gradual, siguiendo protocolos de bienestar animal.
Hasta el momento, el recinto no ha emitido una postura pública sobre la oferta difundida en redes sociales. En Japón, la comercialización de fauna silvestre está regulada por estrictas disposiciones legales, y los ejemplares en zoológicos forman parte de programas de conservación y manejo institucional.
La historia de Punch, marcada por el abandono inicial y su posterior exposición mediática, continúa generando debate en torno al bienestar animal y el impacto de las redes sociales en casos de alta visibilidad pública.













