Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, CAMP., a 16 de febrero del 2026.- El próximo miércoles 18 de febrero inicia la Cuaresma con la celebración del Miércoles de Ceniza, una de las fechas más significativas del calendario litúrgico católico, al marcar el comienzo de un periodo de 40 días de preparación espiritual rumbo a la Pascua, considerada la fiesta más importante para la Iglesia.
El Secretario Canciller y Vocero de la Diócesis de Campeche, Padre Marco Antonio Martínez, explicó que, aunque socialmente se ha vinculado el carnaval con esta fecha religiosa, ambos acontecimientos no tienen relación en la doctrina eclesial.
“Para nosotros lo más importante es el inicio de la Cuaresma; es un tiempo de conversión y preparación interior para vivir el misterio de la resurrección”, señalaron.
El signo visible de este compromiso espiritual es la imposición de la ceniza en la frente de los fieles, gesto que simboliza la disposición del creyente para iniciar un camino de reflexión, penitencia y renovación personal.

Cada parroquia organiza sus propias celebraciones eucarísticas durante la jornada, ante la alta afluencia de personas que acuden a recibir la ceniza con devoción.
En la diócesis existen actualmente 68 parroquias, además de ocho rectorías y cuasi parroquias, donde se realizarán ceremonias a lo largo del día para facilitar la participación de la comunidad católica.
La Iglesia recordó que la Cuaresma forma parte de los tiempos de preparación más importantes dentro del año litúrgico, junto con el Adviento —previo a la Navidad—, ya que precede a la Pascua, celebración que conmemora la resurrección de Jesucristo y se prolonga durante 50 días.
Durante este periodo también se promueven prácticas tradicionales como el ayuno, la oración, la penitencia y la caridad.
La abstinencia de carne, especialmente los viernes de Cuaresma, se presenta como un acto de sacrificio voluntario; sin embargo, se aclaró que no se trata de una obligación rígida para quienes no cuentan con los recursos económicos suficientes, pudiendo sustituirse por otras obras de caridad o sacrificio personal.
Finalmente, se invitó a los fieles a acercarse a sus templos parroquiales para participar en las celebraciones del Miércoles de Ceniza y retomar el verdadero sentido de este tiempo litúrgico que es la conversión del corazón y la preparación espiritual para la Pascua.














