CIUDAD DE MÉXICO, 19 de marzo de 2026.- México y Estados Unidos dieron el primer paso formal rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), tras concluir la ronda bilateral inicial en Washington, donde acordaron analizar mecanismos para fortalecer la manufactura regional y el empleo industrial.
En el encuentro encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, ambos gobiernos instruyeron a sus equipos técnicos a evaluar opciones concretas para incrementar la producción manufacturera en la región.
El objetivo central es elevar la competitividad de América del Norte frente a otras economías globales, mediante una mayor integración industrial y productiva.
Impulso a cadenas de suministro
Como parte de los resultados, México y Estados Unidos también coincidieron en la necesidad de limitar el uso de insumos provenientes de prácticas comerciales desleales dentro de las cadenas de suministro.
Esta estrategia busca consolidar un bloque económico más sólido y reducir la dependencia de terceros mercados, en línea con las presiones geopolíticas actuales y la relocalización de industrias.
El fortalecimiento del sector manufacturero se posicionó como uno de los pilares de la negociación, al ser clave para la generación de empleo y el crecimiento económico en ambos países.
Además, se prevé que los equipos técnicos revisen áreas estratégicas como reglas de origen, seguridad económica y políticas comerciales, con el fin de robustecer la integración productiva regional.
Ruta de trabajo
Ambas delegaciones acordaron establecer un calendario de reuniones periódicas que permita dar seguimiento a los avances y definir propuestas antes del inicio formal de la revisión del tratado, programada para el 1 de julio de 2026.
Este proceso será determinante para definir si el acuerdo se renueva en el largo plazo o se ajusta bajo nuevas condiciones comerciales.
El T-MEC representa uno de los bloques comerciales más relevantes del mundo, al concentrar cerca del 30% del PIB global y una profunda integración entre sus economías.
En este contexto, la revisión busca fortalecer su vigencia como instrumento clave para la competitividad de América del Norte, particularmente ante la creciente competencia de Asia y Europa.













