Ciudad de México, a 13 de marzo de 2026.- Los aficionados de la Fórmula 1 en todo el mundo recibieron una noticia inesperada: los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita fueron cancelados debido a la creciente tensión militar en Oriente Medio, una decisión que reduce el calendario del campeonato 2026 y deja a los seguidores con menos fines de semana de carrera.
La decisión fue tomada por la FIA y la Fórmula 1 tras evaluar el contexto de seguridad en la región, donde la escalada del conflicto en Oriente Medio ha provocado ataques militares, operaciones con drones y un ambiente de alta inestabilidad.
Ante este escenario, las autoridades del campeonato consideraron que no existían las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de pilotos, equipos, personal técnico y aficionados que normalmente viajan a estos eventos.
Dos carreras menos en el campeonato
Con la cancelación del Gran Premio de Bahréin, que tradicionalmente abre la temporada o aparece en las primeras fechas del calendario, y del Gran Premio de Arabia Saudita, el campeonato pierde dos de sus eventos más espectaculares en el calendario moderno.
El trazado nocturno de Yeda, uno de los circuitos urbanos más rápidos de la Fórmula 1, se había convertido en uno de los favoritos de los aficionados por su combinación de velocidad y riesgo.
Tras eliminar ambas fechas, la temporada 2026 pasará de 24 a 22 Grandes Premios, ya que la organización decidió no buscar sedes sustitutas debido a los desafíos logísticos y a la saturación del calendario.
Esto significa que los seguidores del campeonato tendrán dos fines de semana menos de acción en pista, además de un calendario con pausas más largas entre algunas carreras.
La F1 busca mantener estabilidad
A pesar de la cancelación de estos eventos, la Fórmula 1 mantiene por ahora otras carreras en la región hacia el cierre del campeonato, como Qatar y Abu Dhabi, aunque las autoridades deportivas han señalado que seguirán monitoreando la situación geopolítica.
Mientras tanto, equipos, pilotos y millones de aficionados deberán adaptarse a un campeonato recortado que, aun así, promete mantener la intensidad de la lucha por el título en una temporada marcada por la incertidumbre internacional.













