Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 11 de abril de 2026.— La fiebre del fútbol ya comenzó a sentirse en la capital campechana, donde el icónico monumento Naach K’inil, conocido popularmente como la “Bola de Queso” o “La Engrapadora”, fue transformado en un gigantesco balón como parte del ambiente previo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Un símbolo urbano cambia de imagen
Ubicado en el cruce de las avenidas Maestros Campechanos, López Portillo y Patricio Trueba de Regil, este símbolo urbano dejó atrás su tradicional color rojo para adoptar el diseño del esférico oficial del torneo, lo que ha generado sorpresa y entusiasmo entre ciudadanos y visitantes.
La intervención artística está a cargo de la empresa Rótulos APOYART, que además contempla replicar esta temática mundialista en otros puntos estratégicos de la ciudad, con el objetivo de contagiar la pasión por el fútbol y reforzar el sentido de identidad de cara a la máxima justa deportiva.
Más que un simple monumento, Naach K’inil, que en lengua maya significa “El futuro de la luz”, fue inaugurado en 2008 para conmemorar el 150 aniversario de Campeche como estado libre y soberano. Su estructura, además, resguarda una cápsula del tiempo que será abierta 50 años después de su creación.
Entre identidad local y emoción global
Hoy, este referente arquitectónico no solo representa historia y modernidad, sino que también se convierte en un punto de encuentro entre la cultura local y la emoción global que despierta el fútbol.
Con esta transformación, Campeche se suma a la fiesta mundialista, demostrando que la pasión por el balompié no conoce fronteras y que incluso sus monumentos ya juegan su propio partido rumbo a 2026.










