WASHINGTON, EU, a 23 de marzo de 2026.— El gobierno de Estados Unidos inició este lunes el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en distintos aeropuertos del país, como parte de una estrategia para reforzar los controles de seguridad y atender la falta de personal en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La medida fue confirmada por el jefe de seguridad fronteriza, Tom Homan, quien explicó en entrevista con CNN que los agentes federales participarán en tareas de apoyo operativo para agilizar el tránsito de pasajeros, especialmente en terminales con altos niveles de saturación.
El despliegue ocurre en medio de un contexto de presión sobre la TSA, derivado del cierre parcial del gobierno estadounidense, que ha provocado ausencias laborales y renuncias entre su personal. De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional retomados por medios cientos de agentes han dejado sus funciones o han reportado ausencias, lo que ha generado largas filas en los filtros de seguridad.
Apoyo en funciones no especializadas
Autoridades federales han precisado que los agentes del ICE no sustituirán a la TSA en tareas técnicas, como la revisión con escáneres o la inspección de equipaje, sino que asumirán funciones complementarias, como la gestión de filas, supervisión de accesos y apoyo logístico.
El propio Homan indicó que la intención es liberar a los agentes especializados para que se concentren en los procesos clave de inspección, reduciendo así los tiempos de espera en los aeropuertos más transitados del país.
Reportes de Reuters y AP señalan que el despliegue comenzó en aeropuertos estratégicos como el de Atlanta, uno de los más concurridos del mundo, donde autoridades locales confirmaron la llegada de personal federal para reforzar las operaciones durante los próximos días.
La decisión fue impulsada por el presidente Donald Trump, quien anunció la medida durante el fin de semana a través de redes sociales, en medio de negociaciones en el Congreso para destrabar el financiamiento del gobierno federal.
En declaraciones a medios, el mandatario afirmó que los agentes del ICE podrían realizar arrestos de personas en situación migratoria irregular si se presentan casos en los aeropuertos, aunque subrayó que esa no es la finalidad principal del operativo. Según dijo, la prioridad es apoyar a la TSA y evitar mayores afectaciones en el sistema de transporte aéreo.
El plan se implementa mientras continúan las negociaciones legislativas en Washington, con el objetivo de restablecer el funcionamiento pleno de agencias federales y reducir el impacto en los servicios públicos, incluido el transporte aéreo en Estados Unidos.












