CIUDAD DE MÉXICO, a 5 de marzo de 2026.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que durante su reciente reunión con directivos de The Coca-Cola Company propuso abrir una conversación con la industria refresquera para evaluar un mayor uso de azúcar de caña producida en el país en la elaboración de bebidas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el encuentro con representantes de la compañía se dio en el contexto del anuncio de una inversión de seis mil millones de dólares en México. En ese diálogo, señaló, se abordaron temas relacionados con los ingredientes utilizados en los refrescos y el manejo del agua en las plantas de producción.
Sheinbaum aclaró que en la reunión no se discutió el impuesto especial a bebidas azucaradas (IEPS). Según explicó, el planteamiento central estuvo enfocado en la composición de las bebidas y en el hecho de que actualmente gran parte de los refrescos se elaboran con jarabe de fructosa importado.
La presidenta indicó que planteó a la empresa la posibilidad de revisar el uso de azúcar de caña mexicana, cuyo precio —dijo— se encuentra actualmente bajo en el mercado nacional. En ese sentido, propuso analizar con el sector refresquero cuánto azúcar podría incorporarse en los procesos de producción.
“El refresco usa mucha fructuosa, que la mayoría viene importada, y cada vez se usa menos azúcar producida en México”, comentó durante la conferencia.
La mandataria también señaló que, cuando las bebidas utilizan azúcar de caña, el sabor puede ser distinto, aunque subrayó que el consumo excesivo de azúcar siempre representa un riesgo para la salud.
Respecto al anuncio de inversión de la empresa, explicó que los seis mil millones de dólares no se destinarán únicamente a la producción de refrescos, sino también a otros productos que forman parte de su portafolio en el país.
Otro de los temas abordados durante la reunión fue el manejo del agua en las operaciones de la compañía. De acuerdo con lo presentado por la empresa, se expusieron las medidas de reciclaje y tratamiento del recurso hídrico que aplican en sus procesos industriales.
Según lo señalado, el agua tratada en sus instalaciones cumple estándares incluso superiores a los establecidos en la NOM-001, norma que regula las descargas de aguas residuales en México.
Sheinbaum agregó que cada nueva planta que se instale en el país deberá contar con evaluaciones de impacto ambiental, proceso que se revisa principalmente a nivel estatal y donde también se analizan los mecanismos de reciclaje y uso responsable del agua. Asimismo, indicó que la ubicación de las futuras instalaciones será dada a conocer posteriormente.












