CHANGCHUN, CAHIN., a 24 de marzo de 2026.- Una historia de supervivencia y lealtad ha dado la vuelta al mundo: siete perros que fueron robados lograron escapar de sus captores y regresar a sus hogares tras recorrer 17 kilómetros en un lapso de dos días. El hecho ocurrió en Changchun, en la provincia china de Jilin, donde ciudadanos documentaron gran parte del recorrido.
De acuerdo con reportes de medios internacionales, los animales fueron sustraídos de distintas viviendas y presuntamente serían comercializados en el mercado de carne de perro, una práctica que sigue generando rechazo global.
El traslado se realizaba en un camión cuando ocurrió el punto de quiebre: los perros lograron escapar antes de llegar a su destino final.
Una fuga en plena carretera
La huida se dio en condiciones de alto riesgo, ya que los animales cayeron o saltaron del vehículo en movimiento. A partir de ese momento, iniciaron una travesía marcada por el cansancio, el hambre y la exposición al tránsito vehicular.
Lejos de dispersarse, los siete perros se mantuvieron juntos, avanzando por caminos y zonas rurales durante cerca de 48 horas.
Liderazgo y trabajo en equipo
Uno de los elementos más sorprendentes del caso fue la dinámica del grupo. Un corgi asumió el liderazgo de la manada, guiando el trayecto y marcando el ritmo de la caminata.
En paralelo, el resto del grupo mostró un comportamiento solidario: resguardaron a un perro herido, manteniéndolo protegido en el centro, lo que facilitó que pudiera continuar con la travesía.
El caso cobró notoriedad cuando usuarios en redes sociales comenzaron a compartir videos del grupo, permitiendo reconstruir su recorrido en tiempo casi real.
Las imágenes mostraban a los perros avanzando coordinadamente, lo que generó una ola de apoyo y seguimiento digital a nivel internacional.
Un elemento que llamó la atención fue que los perros evitaron el contacto con humanos durante el trayecto, rechazando ayuda pese a las condiciones adversas.
Especialistas consideran que este comportamiento pudo estar asociado al estrés generado por su captura, lo que reforzó su instinto de autoprotección.
Final: regreso y reflexión global
Finalmente, los siete perros lograron regresar a sus hogares o fueron localizados en zonas cercanas, concretando el reencuentro con sus dueños. Aunque presentaban algunas lesiones menores, todos sobrevivieron.
El caso no solo se convirtió en un fenómeno viral, sino que también reactivó el debate internacional sobre el tráfico de animales y la necesidad de reforzar la protección de mascotas frente a redes ilegales.












