Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de marzo de 2026.– Lo que por años se ha promovido como una alternativa “saludable” al azúcar comienza a generar nuevas dudas. Investigaciones difundidas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advierten que el consumo frecuente de edulcorantes artificiales podría tener efectos negativos en el organismo, incluyendo una posible relación con el cáncer de colon.
De acuerdo con especialistas, estos productos —presentes en refrescos, alimentos procesados y opciones “light”— pueden alterar la microbiota intestinal, es decir, el conjunto de bacterias que desempeñan un papel clave en la digestión y el sistema inmunológico.
El problema, explican, es que algunos compuestos como la sucralosa pueden provocar desequilibrios en el intestino, lo que a largo plazo podría favorecer procesos inflamatorios y condiciones asociadas a enfermedades crónicas.
Aunque la evidencia aún no es concluyente, diversos estudios científicos han comenzado a encontrar posibles vínculos entre el consumo elevado de edulcorantes y riesgos en la salud digestiva, lo que ha encendido alertas en la comunidad médica internacional.
Sin embargo, organismos especializados aclaran que no existe hasta ahora una prueba definitiva de que estos productos causen cáncer directamente en humanos, por lo que el tema continúa en investigación.
Recomendaciones
En México, donde el consumo de productos “light” ha crecido como parte de estrategias para reducir calorías y combatir problemas como la obesidad, expertos recomiendan moderar su ingesta y no asumir que son completamente inocuos.
La recomendación, subraya la UNAM, es apostar por una alimentación equilibrada y consciente, mientras la ciencia avanza en la comprensión de los efectos reales de estos sustitutos del azúcar en el cuerpo humano.













