Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., 25 de marzo de 2026.- En un abierto posicionamiento político, el comisario municipal de Isla Aguada, Alberto Emir Aranda Téllez, lanzó severas acusaciones contra la administración del presidente municipal de Carmen, Pablo Gutiérrez Lazarus, al denunciar presuntas presiones, irregularidades y un trato que calificó como “opresor”.
El funcionario aseguró que esta confrontación derivó en la suspensión inmediata e indefinida de los servicios públicos en la comunidad, lo que, dijo, afecta directamente a los habitantes de Isla Aguada y evidencia un conflicto político con repercusiones administrativas.
Acusa propuesta irregular en manejo de recursos
Aranda Téllez afirmó que fue invitado por integrantes del Ayuntamiento a incurrir en prácticas ilegales, entre ellas la apertura de una cuenta bancaria personal para recibir los recursos correspondientes a la comisaría, situación que rechazó por considerar que contraviene el marco legal y los principios de transparencia en el manejo de dinero público.
De acuerdo con su versión, aceptar esa propuesta habría implicado asumir un esquema fuera de norma para la administración de fondos públicos, por lo que optó por no acceder a esa petición y denunciar públicamente el hecho.
El comisario también sostuvo que su relación con el gobierno municipal se deterioró luego de recibir en Isla Aguada a funcionarias estatales, entre ellas la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana, Marcela Muñoz, y la secretaria de Gobierno, Liz Hernández.
Según afirmó, ese acercamiento con integrantes del gobierno estatal habría generado represalias políticas en su contra, lo que agudizó las tensiones con la administración municipal y profundizó el conflicto institucional en la comunidad.
Palapas, otro punto de confrontación
Otro de los episodios que, según Aranda Téllez, detonó el conflicto fue la construcción de 10 palapas en la zona de playa con recursos limitados de la comisaría, obra que defendió como una acción en beneficio de la comunidad.
No obstante, señaló que dicho proyecto no fue bien visto por el alcalde, al considerar que no pudo ser capitalizado políticamente por el gobierno municipal, lo que habría incrementado el distanciamiento entre ambas partes.
En su posicionamiento, el comisario advirtió además sobre una creciente crisis económica en el municipio de Carmen, marcada —según expuso— por la salida de oficinas de Pemex y la pérdida de empresas en la región.
A su juicio, este escenario contrasta con lo que calificó como acciones asistencialistas por parte del gobierno municipal, al sostener que no se están atendiendo de fondo los problemas estructurales que enfrenta el municipio.












