Por Karina Gómez
San Francisco de Campeche, Camp., a 18 de diciembre del 2025.- La Secretaría de Educación del Estado de Campeche evalúa establecer un protocolo formal para regular el uso del teléfono celular en escuelas de educación básica y media superior.
Campeche aún no ha emitido medidas similares y se encuentra en una etapa de evaluación y concientización, en un contexto nacional donde diversas entidades han avanzado en normas y lineamientos sobre este tema.
Por ejemplo, Querétaro, donde a partir del 20 de febrero de 2025 quedará prohibió el uso de celulares en aulas tanto públicas como privadas.
Víctor Sarmiento Maldonado, secretario de Educación, reconoció que la entidad no cuenta aún con un marco normativo específico para regular los dispositivos móviles dentro del aula, lo que coloca a Campeche en una posición intermedia respecto a otras entidades que ya han implementado cambios legales.
Este enfoque, dijo, busca evitar medidas inconsistentes y construir reglas que respondan al contexto local.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), alrededor del 81% de la población de seis años o más utiliza un teléfono celular y, aproximadamente, 17.7% de los estudiantes se conecta a internet desde las aulas, lo que evidencia la presencia significativa de estos dispositivos en contextos educativos y sociales en México.
Panorama nacional
En el caso de Querétaro, la prohibición se hizo efectiva a través de reformas a la ley educativa estatal, con excepciones únicamente para uso con fines didácticos bajo supervisión docente.
En otros estados como Guerrero, Tamaulipas, Jalisco y Sonora se han impulsado reformas para enfrentar los efectos negativos del uso indiscriminado de celulares en escuelas, aunque con enfoques y grados de regulación diferentes.
Concientizar, la estrategia
En Campeche la estrategia actual se centra en la concientización de estudiantes, docentes y padres de familia, promoviendo un uso responsable y con propósito educativo de los dispositivos móviles, sin prohibiciones estrictas.
El objetivo es fomentar su utilización como apoyo a la investigación, acceso a contenidos educativos y desarrollo de competencias digitales, siempre con supervisión y criterios pedagógicos claros.
Especialistas han expresado que, si bien las tecnologías pueden enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje, su uso desmedido sin normas claras puede generar distracciones, dificultades en la atención y retos en la convivencia escolar.
Es por ello que la regulación debe equilibrar los beneficios educativos con la necesidad de ambientes libres de distractores.
Aunque el estado aún no adopta protocolos formales de prohibición o regulación estricta, busca construir un marco educativo progresivo basado en evidencia y experiencias de otras entidades, prioritariamente orientado a mejorar los aprendizajes y aprovechar lo positivo de la tecnología en beneficio de la comunidad escolar.













