Por Staff
Adamuz, provincia de Córdoba, España, a 19 de enero de 2026.- Un grave accidente ferroviario sacudió el sur de España la noche del domingo 18 de enero de 2026, cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron en las inmediaciones de Adamuz, dejando al menos 39 personas fallecidas y cientos de heridos mientras continúan las labores de rescate y atención a víctimas y familiares.
El suceso ocurrió aproximadamente a las 19:45 horas (CET) en un tramo de la línea de alta velocidad que une Málaga con Madrid cuando un tren operado por la compañía Iryo —procedente de Málaga con destino a la capital— se descarriló y entró en la vía opuesta, impactando de frente con un tren de la operadora Renfe que viajaba desde Madrid hacia Huelva.
El lugar y el impacto
La colisión se produjo en una zona de vía recta recientemente renovada, lo que ha sorprendido a las autoridades y técnicos ferroviarios, ya que no se trata de un segmento con inclinaciones o curvas complejas que normalmente incrementan el riesgo de descarrilamientos.
Algunas de las unidades del tren de Renfe terminaron bajando por un terraplén de varios metros, mientras equipos de emergencia trabajaban entre los vagones retorcidos e inutilizados para rescatar a sobrevivientes.
Respuesta de emergencia
Las autoridades españolas desplegaron a las unidades de emergencia más amplias de la región, incluyendo bomberos, servicios médicos y equipos de búsqueda, además de establecer centros de atención para familiares de víctimas.
El Primer Ministro de España, Pedro Sánchez, canceló compromisos oficiales y decretó tres días de luto nacional en homenaje a las víctimas de la tragedia, subrayando la gravedad del accidente y la importancia de una investigación profunda para esclarecer sus causas.

Investigación en marcha
Las autoridades han señalado que no hay indicios inmediatos de error humano, y tanto el tren como el tramo de vías contaban con inspecciones recientes, lo que ha llevado a considerar el choque como un accidente “extraño y excepcional” para las características de la red ferroviaria española.
Las pesquisas oficiales apuntan a establecer si fallos técnicos, problemas en el equipo ferroviario o defectos en la infraestructura pudieron haber desencadenado el accidente. La investigación podría prolongarse varias semanas.













